Antes de entrar deja fuera tu rabia y tu ira. Bienvenido a este bosque encantado, un lugar donde podemos dar rienda suelta a ese niño que todos llevamos dentro, tienes mi permiso para dejarle salir y que haga locuras. Sumérgete en este mundo mágico de las hadas y los duendes y vuelve pronto, te esperaré agitando mis alas

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martes, 24 de septiembre de 2013

El espino


En los meses de marzo y Abril florece el espino y, cuando lo hace, sus ramas se llenan de flores blancas formando como un copito de nieve. Si te aproximas un poco, podrás oler el perfume que desprenden sus ramas, felices porque llega la primavera.


Cuentan que si vas por el bosque aún en invierno y ves el espino florido, quiere decir que faltan poco días para que empiece la primavera. En él, una pequeña hada se oculta todo el año, para que cuando lleguen las frías noches de invierno no se sienta triste, y le cuenta historias de otros árboles, como el enfado que cogió un manzano porque un joven se quedó dormido sobre su tronco y los golpes que le propinaba con sus ramas.

Cuando llega la primavera, el espino se siente fuerte. Entonces sus flores son la envidia del bosque y la pequeña hada que en él habita se pone su mejor traje blanco, resplandeciente.

Si en primavera cuelgas una cinta de color sobre una de las ramas del Espino Albar, el hadita del Espino se asomará a concederte un deseo. Ese es su gran secreto.

viernes, 20 de septiembre de 2013

La leyenda de El Dorado

La leyenda de El Dorado nace en América del Sur después de la llegada de los conquistadores, ellos buscaban tesoros con los cuales volverse poderosos y ricos.
Un día un grupo de conquistadores llegaron a una aldea donde los indígenas realizaban un extraño ritual, cubrían por completo al jefe de la aldea con polvo de oro, luego este era sumergido en el rio para que el polvo fuese removido, al hacerlo creaba una gran mancha dorada. Los conquistadores al observar esto quedaron sorprendidos.
Pronto estos conquistadores comenzaron a contar su experiencia y cuantas mas veces era contada, mas era distorsionada, hasta el punto en que la historia contaba acerca de una ciudad completamente cubierta de oro llamada El Dorado. Los conquistadores comenzaron a buscar una ciudad que no existía, buscaron por años, desperdiciando su tiempo, todo por la avaricia y el deseo de hacerse ricos.


viernes, 13 de septiembre de 2013

La muerte no quería ser muerte

Estaba el Señor, un día en el Paraíso repartiendo los trabajos a su séquito de ángeles. Tú, serás el ángel del Amor, tú serás el de la Fe, tú el de los celos, tú el de la caridad, y así uno a uno le fue dando su trabajo. Pero quedó un ángel sin trabajo y fue corriendo al Señor y le dijo:

             -¡Mi Señor a mí no me has dado trabajo!

             - El Señor pensó un momento y dijo, está bien tu serás el ángel de la muerte, el ángel exterminador.

              - Yo Señor, apostilló el ángel,- la gente no me querrá.

              - No te preocupes dijo el Señor,  esperemos un tiempo y ya me diréis.

              Pasaron unas semanas y el Señor se juntó con su cuadrilla de ángeles, a ver que decían de su trabajo. Todos los ángeles estaban enfadados.

             -Señor, la gente en la tierra se matan por mí, dijo el ángel del amor, dice que matan y mueren por amor, y esto no me gusta.

-Señor, pueblos enteros se pelean por mí, siguió el ángel de la Fe, dicen que lo hacen en el nombre de la religión y en el Nombre de Dios.
           Y así unos tras otros, todos iban contando sus experiencias negativas, hasta que le tocó el turno al ángel de la muerte.

            - Y tú que dices, le preguntó el Señor.

            -Señor, dijo el ángel. Pues que no me quejo, porque la gente en la tierra nunca me echa la culpa, todos dicen ha muerto por culpa de la gripe, ha muerto por la guerra, ha muerto de hambre…. Y el Señor siguió, ves como a ti te he dado el mejor trabajo, pues pase lo que pase tu nunca tendrás la culpa de nada.

(No conozco al autor de este cuento, si alguien lo sabe que me lo diga e inmediatamente lo pondré)

lunes, 9 de septiembre de 2013

Los hijos del Rey y las cuatro estaciones

Había una vez un rey que tenía cuatro hijos. El buscaba que ellos aprendieran a no juzgar las cosas tan rápidamente; entonces los envió a cada uno por turnos a visitar un peral que estaba a una gran distancia.
El primer hijo fue en el Invierno, el segundo en Primavera, el tercero en Verano y el hijo más joven en el Otoño.
Cuando todos ellos habían ido y regresado; él los llamó y juntos les pidió que describieran lo que habían visto.
El primer hijo mencionó que el árbol era horrible, doblado y retorcido.
El segundo dijo que no, que estaba cubierto con brotes verdes y lleno de promesas.
El tercer hijo no estuvo de acuerdo, el dijo que estaba cargado de flores, que tenia aroma muy dulce y se veía muy hermoso, era la cosa más llena de gracia que jamás había visto.
El último de los hijos no estuvo de acuerdo con ninguno de ellos, el dijo que estaba maduro y marchitándose de tanto fruto, lleno de vida y satisfacción.
Entonces el hombre les explicó a sus hijos que todos tenían la razón, porque ellos solo habían visto una de las estaciones de la vida del árbol.
El les dijo a todos que no deben de juzgar a un árbol, o a una persona, por solo ver una de sus temporadas, y que la esencia de lo que son, el placer, regocijo y amor que viene con la vida puede ser solo medida al final, cuando todas las estaciones han pasado.
Si tú te das por vencido en el invierno, habrás perdido la promesa de la primavera, la belleza del verano, y la satisfacción del otoño.
No dejes que el dolor de una estación destruya la dicha del resto. No juzgues la vida por solo una estación difícil.
Aguanta con valor las dificultades y malas rachas porque luego disfrutarás de los buenos tiempos.
Sólo el que persevera encuentra un mañana mejor.

“En las profundidades del invierno finalmente aprendí que en mi interior habitaba un verano invencible.” (Albert Camus)

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Pachamama y el castigo de la Tierra

Don Hilario y su hijo solían cazar guanacos, vicuñas y llamas; por lo general mataba más animales de los que necesitaba, aunque a los sobrantes los vendía luego en el pueblo. Es sabido que la Pachamama, Madre tierra, no permiten que cacen sus animales por deporte, y menos que maten a las madres de las manadas.
Don Hilario, sordo a los decires, fue cazar como todos los días, pero aquella mañana la Pachamama les dio un aviso, haciendo retumbar la tierra y produciendo derrumbes en los cerros; padre e hijo intentaron cubrirse en una saliente pero la mula se empacó y forcejeando se fue acercando al abismo hasta vencer las fuerzas de don Hilario y el animal cayó al abismo... esta fue el primer pago que cobró la Pachamama.

Segundo después se terminaba el temblor y volvía el silencio a las peñas... los viajeros, asustados, contemplaban al mular al fondo del precipicio... asustados corrieron a hacerle una ofrenda a la Madre tierra, para calmar su enojo. Enterraron cosas que llevaban, como ginebra, coca y un cigarrillo, le hablaron en voz baja, con mucho respeto, pidiendo perdón, buenas cosechas y muchos animales.

Don Hilario pidió permiso para seguir cazando. La gente del pueblo también oró a la Pachamama y hasta le sacrificó una llama en su honor. Don Hilario, convencido de tener permiso para seguir cazando, se internó en los cerros, pero no lo siguieron ni su hijo ni la gente del pueblo. Luego de la cacería, Hilario retornó a su rancho y no encontró a su chango, que había salido a juntar las cabras... Preguntó a los vecinos, que nada sabían... Lo buscaron hasta pasada la oración, interrumpiendo la búsqueda al caer la noche.
Rastrearon las huellas del muchacho por uno  y otro lado, pero fue inútil. Sólo al caer la tarde hallaron las cabras, lejos del caserío. Pasaron varios días y semanas y hasta el mismo Hilario dejó de buscar a su hijo.
Una madrugada, unos arrieros que bajaban al pueblo, vieron de lejos al hijo de don Hilario... cabalgaba sobre un guanaco guiando a la manada... parecía un fantasma... iba vestido con pieles, y desapareció en la neblina del monte junto con los animales.

La Madre tierra volvió a cobrarse una deuda... llevándose al único hijo que don Hilario tenía, a cambio de los animales que él había matado innecesariamente.
Los arrieros contaron lo visto a don Hilario, quien comenzó a realizar ofrendas a la Pachamama, quien no le otorgó buenas cosechas, pero tanto y tanto debió orarle y tan puro habrá sido su arrepentimiento, que al cabo de unos años don Hilario se vio bendecido con otro hijo... a quien enseñó el respeto por los animales y la tierra.

lunes, 2 de septiembre de 2013

martes, 27 de agosto de 2013

La copa de las hadas

Después de dos meses de descanso, este blog vuelve a la carga y para su rentrée en el mundo bloguero  he elegido este hermoso poema de mi admirado Rubén Darío, porque además de que es precioso va muy con la temática del blog

LA COPA DE LAS HADAS

¿Fue en las islas de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambre de mariposas?
Quizá.
En sus grutas doradas,
con sus diademas de oro,
allí estaban, como un coro
de reinas, todas las hadas.
Las que tienen prisioneros  
a los silfos de la luz,
las que andan con un capuz
salpicado de luceros.
Las que mantos de escarlata
lucen con regio donaire,
y las que hienden el aire
con su varita de plata.
¿Era día o noche?
El astro
de la niebla sobre el tul,
florecía en campo azul
como un lirio de alabastro.
Su peplo de oro la incierta
alba ya había tendido.
Era la hora en que en su nido
toda alondra se despierta.
Temblaba el limpio cristal
del rocío de la noche,
y estaba entreabierto el broche
de la flor primaveral.
Y en aquella región que era
de la luz y la fortuna,
cantaban un himno, a una,
ave, aurora y primavera.
Las hadas ?aquella tropa
brillante?, Delia, que he dicho,
por un extraño capricho
fabricaron una copa.
Rara, bella, sin igual,
y tan pura como bella,
pues aún no ha bebido en ella
ninguna boca mortal.
De una azucena gentil
hicieron el cáliz leve,
que era de polvo de nieve
y palidez de marfil.
Y la base fue formada
con un trémulo suspiro,
de reflejos de zafiro
y de luz cristalizada.
La copa hecha se pensó
en qué se pondría en ella
(que es el todo, niña bella,
de lo que te cuento yo).
Una dijo: ?La ilusión;
otra dijo: ?La belleza;
otra dijo: ?La riqueza;
y otra más: ?El corazón.
La Reina Mab, que es discreta,
dijo a la espléndida tropa:
?Que se ponga en esa copa
la felicidad completa.
Y cuando habló Reina tal,
produjo aplausos y asombros.
Llevaba sobre sus hombros
su soberbio manto real.
Dejó caer la divina
Reina de acento sonoro,
algo como gotas de oro
de una flauta cristalina.
Ya la Reina Mab habló;
cesó su olímpico gesto,
y las hadas tanto han puesto
que la copa se llenó.
Amor, delicia, verdad,
dicha, esplendor y riqueza,
fe, poderío, belleza...
¡Toda la felicidad!...
Y esta copa se guardó
pura, sola, inmaculada.
¿Dónde?
En una isla ignorada.
¿De dónde?
¡Se me olvidó!...
¿Fue en las islas de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambres de mariposas?
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
Esto nada importa aquí,
pues por decirte escribía
que esta copa, niña mía,
la deseo para ti.

Rubén Darío

miércoles, 29 de mayo de 2013

La Leyenda de la Luz Mala

En el noroeste argentino se pueden apreciar luces fosforescentes en los cerros durante la noche, según estas leyendas aquellas luces son en realidad las almas de personas que regresan a cuidar tesoros que enterraron cuando estaban vivos.

El Farol de Mandinga son almas de personas que cuidan los tesoros que alguna vez enterraron, estas aparecen para asustar aquellas personas que intentan llevarse su tesoro. Las personas cuentan que están luces son más brillantes durante el 24 de agosto, esto porque según durante ese preciso día el diablo logra escapar la vigilancia de los ángeles y hace que las personas vayan en busca de tesoros, entonces las almas que los cuidan brillan más fuerte para asustar a todos aquellos que intentan llevárselos.
En otras regiones se habla de que las luces son almas en pena que vagan porque no tuvieron una sepultura, y para poder alejarlas basta con rezar.


sábado, 11 de mayo de 2013

La leyenda del Sol y la Luna


Antes de que hubiera día en el mundo, se reunieron los dioses en Teotihuacan.
-¿Quién alumbrará al mundo?- preguntaron.
Un dios arrogante que se llamaba Tecuciztécatl, dijo:
-Yo me encargaré de alumbrar al mundo.

Después los dioses preguntaron:
-¿Y quién más? -Se miraron unos a otros, y ninguno se atrevía a ofrecerse para aquel oficio.
-Sé tú el otro que alumbre -le dijeron a Nanahuatzin, que era un dios feo, humilde y callado. y él obedeció de buena voluntad.

Luego los dos comenzaron a hacer penitencia para llegar puros al sacrificio. Después de cuatro días, los dioses se reunieron alrededor del fuego.
Iban a presenciar el sacrificio de Tecuciztécatl y Nanahuatzin. entonces dijeron:
-¡Ea pues, Tecuciztécatl! ¡Entra tú en el fuego! y Él hizo el intento de echarse, pero le dio miedo y no se atrevió.
Cuatro veces probó, pero no pudo arrojarse
Luego los dioses dijeron:
-¡Ea pues Nanahuatzin! ¡Ahora prueba tú! -Y este dios, cerrando los ojos, se arrojó al fuego.
Cuando Tecuciztécatl vio que Nanahuatzin se había echado al fuego, se avergonzó de su cobardía y también se aventó.
Después los dioses miraron hacia el Este y dijeron:
-Por ahí aparecerá Nanahuatzin Hecho Sol-. Y fue cierto.

Nadie lo podía mirar porque lastimaba los ojos.
Resplandecía y derramaba rayos por dondequiera. Después apareció Tecuciztécatl hecho Luna.
En el mismo orden en que entraron en el fuego, los dioses aparecieron por el cielo hechos Sol y Luna.
Desde entonces hay día y noche en el mundo.

domingo, 5 de mayo de 2013

El Atrapasueños


Hace mucho…mucho  tiempo, cuando las palabras aún eran jóvenes, el viejo líder espiritual Lakota estaba en lo alto de una gran montaña y tuvo una visión. En su visión, Iktomi, el gran sabio, apareció bajo la forma de una araña. Iktomi le habló en una lengua sagrada. Mientras hablaba la araña  Iktomi  tomó una elástica rama de sauce, que tenía plumas, pelo de caballo, cuentas y ofrendas en él, y empezó a tejer una telaraña en ella

Habló al anciano acerca de los ciclos de la vida, la forma en que comenzamos nuestras vidas, siendo  como niños, cuidados por padres y abuelos, hasta que somos independientes  y vamos madurando en nuestra vida y creciendo hasta  la edad adulta. Tenemos hijos, los cuidamos y seguimos evolucionando y  finalmente llegamos a la vejez en la que hay que volver a cuidar  de los bebés, si estamos saludables, o ser cuidados como bebés, si no lo estamos tanto… completándose  el ciclo vital humano.

Iktomi dijo mientras continuaba tejiendo su red, "En cada momento de la vida hay muchas fuerzas, algunas buenas y otras malas. Si escuchas a las fuerzas buenas, ellas te guiaran en la dirección correcta, pero, si escuchas a las fuerzas malas, van a orientarte en la dirección equivocada y pueden hacerte daño, así que estas fuerzas pueden ayudar, o pueden interferir con la armonía del ser humano y  la naturaleza entera "… todo esto le decía mientras iba tejiendo su telaraña.

Cuando Iktomi terminó de hablar, le dio al viejo sabio Lakota   la red  tejida y le dijo: "Esta red es un círculo perfecto con un agujero en el centro. Utiliza esta  red para ayudar a tu gente a alcanzar sus metas, y que hagan buen uso de sus ideas, sueños y visiones. Si crees  en el gran espíritu, la telaraña atrapará  tus buenas ideas y las malas se irán por el agujero”

El anciano comunicó  su visión a la gente y desde entonces muchos indios cuelgan  un atrapasueños por encima de su cama para tamizar sus sueños y visiones. El bien es capturado en la telaraña de la vida y se expande  con la gente, pero el mal de sus sueños queda atrapado  a través de los nudos y expulsado por  el agujero, en el centro de la red y deja de molestar en sus vidas.

Dice la leyenda, que el atrapasueños sostiene el destino de la humanidad.

lunes, 29 de abril de 2013

El Amor Verdadero


      Cuenta la leyenda que una vez existió un hombre con cierta avanzada edad, su misión era la de ir a la residencia donde estaba su mujer interna para poder desayunar con ella.
Ella ya llevaba bastantes días en ese lugar, ya que tenía Alzheimer con un grado muy avanzado, por lo que era difícil que recordara cosas. El hombre apenas tenía preocupación, él solo tenía prisa por verla cada día y esperar a que ella se acordara de él, sabía que aunque él llegara tarde ella no se enfadaría.
El pobre hombre ya tenía asumido que su mujer a ratos no sabía ni quién era, confesó que hace más o menos 3 años la mujer ya no le reconocía, la enfermera le dijo, y ¿si ya no sabe quién es usted porque necesita venir a verla todas las mañanas para luego llevarse una desilusión tras otra?
El hombre respondió con firmeza, sinceramente, ella apenas sabe quién soy yo, pero yo sé perfectamente quien es ella, el hombre, conteniéndose las lágrimas que comenzaban a ponerle los ojos llorosos, dijo, el amor verdadero es mirar a esa otra persona con la que has compartido toda una vida y ver todo lo que es para ti y todo lo que significa, lo que ha sido, lo que es y lo que será, y es que a pesar de todo nada importa, tan solo el amor.




miércoles, 24 de abril de 2013

El Pozo de los Deseos


Un pozo de los deseos es un término del folklore europeo para describir los pozos en que se piensa que cualquier deseo expresado sería concedido. La idea que un deseo sería concedido vino de la creencia de que había dioses contenidos en el agua o de que había sido colocada allí como regalo de los dioses, puesto que el agua era una fuente de la vida y a menudo era una materia escasa.
El agua se consideró que contenía energías curativas y por lo tanto los pozos llegaron a ser populares entre mucha gente que bebía, se bañaba o simplemente expresaba deseos sobre ella. La gente cree que los guardas o los habitantes del pozo le concederían su deseo si pagaban un precio. Generalmente, después de pronunciar el deseo, uno debía arrojar monedas al pozo. El deseo entonces sería concedido por el guarda o el habitante, basado en cómo la moneda aterrizaría en el fondo del pozo. Si la moneda aterrizaba cara arriba el deseo sería concedido. Si la moneda aterrizaba cruz arriba el deseo no sería concedido.

La tradición de lanzar pequeñas monedas a charcas y fuentes proviene de esto. Las monedas serían colocadas allí como regalos para la deidad en forma de agradecimento.

miércoles, 17 de abril de 2013

Kabbalah

Los 72 nombres de Dios


Amor no es mirarse el uno al otro, sinó mirar los dos en la misma dirección.
 Antoni de Saint Exupéry

Nunca dejes de sonreir, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa.
Gabriel García Márquez

jueves, 4 de abril de 2013

El Viaje Imaginario de Verónica

Hoy les traigo un cuento escrito por mi hija para un trabajo de estudios, inspirado en El Señor de los Anillos, espero que os guste. 


      Mi viaje por La Tierra Media comienza en La Comarca, tierra de hobbits .
      Nada mas llegar busqué alojamiento en una típica casa del lugar, algo pequeña pero muy agradable.  Aquí algunos lugareños me aconsejaron que si quería un buen guía para el resto de mi viaje, tendría que acercarme hasta un pueblo cercano llamado Bree y allí contratar los servicios de un montaraz en la Agencia de Viajes Trancos

    . Así que eso hice al día siguiente. Mi guía, un tipo muy simpático, me dijo que lo próximo que debíamos visitar era Rivendel y hacia allí dirigimos nuestros pasos. Resultó ser un sitio precioso; una ciudad situada en un valle entre cataratas y una naturaleza exuberante . La gente del lugar es un poco estirada pero son buena gente. Allí tuve ocasión de comprar algunos productos típicos de la zona como, pan élfico (llamado lembas) y miruvar, un vino dulce y muy bueno.
       Seguimos el viaje por el Bosque de Fangorn e hicimos acampada a la sombra de un Ent, árbol muy parlanchín que no nos dejó dormir en toda la noche con su parloteo. Estando ya un poco hartos de tanto bosque, nos dirigimos hacia Minas Tirith, una ciudad muy bulliciosa y bonita en la que pasamos un par de días. Allí visitamos el Zoo de Mordor donde pudimos ver algunos orcos, goblins i olifantes , todos en peligro de extinción. Pudimos visitar algunas tabernas y comprar algunos souvenirs.

       Al ser un viaje breve nos quedó pendiente una visita al famoso mago y tarotista Gandalf, pero eso me servirá de excusa para volver la próxima vez.

       Es un viaje lleno de magia y aventuras que recomiendo a todos, pues no resulta nada caro, tan solo tienes que echar a volar tu imaginación y también podrás hacerlo.

 Verónica Arincón

La Rosa de Jericó


Cuenta la leyenda que, cuando Jesús se retiraba a orar al desierto, la Rosa de Jericó, arrastrada por los vientos, se detenía dulcemente a sus pies y, de madrugada, después de abrirse con el rocío de la noche, ofrecía al Maestro las gotas de agua de sus ramitas. Jesús las tomaba con las yemas de sus dedos, llevándolas a los labios para calmar su ardiente sed. Conmovido, la bendijo.

Extendida esta leyenda con el paso de los años a otras naciones y otros continentes, diferentes etnias han considerado la Rosa de Jericó como Flor Divina, reconociéndola, además, como portadora de beneficiosos efluvios. Coinciden también muchas ramas del mundo esotérico en atribuirle especiales propiedades, acogiéndola como el talismán vivo más escaso y deseado.

Existe la firme creencia, arraigada en muchos pueblos de la Tierra, de que quien adopta y cuida una Rosa de Jericó, debidamente preparada con el Ritual Arameo de la Esperanza, atrae milagrosamente hacia sí y los suyos PAZ, AMOR, SALUD, FUERZA, FELICIDAD, SUERTE EN LOS NEGOCIOS, HABILIDAD EN EL TRABAJO, BIENESTAR ECONÓMICO… Es por ello que, en numerosas ocasiones, llegaron a pagarse sumas muy considerables por poseerla, pues rara vez se tenía ocasión de encontrarla.

jueves, 28 de marzo de 2013

La Leyenda del Conejo de Pascua

Cuenta esta leyenda que, cuando metieron a Jesús al sepulcro que les había dado José de Arimatea, había dentro de la cueva un conejo escondido, que muy asustado veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto. El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía preguntándose quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas. Así pasó mucho rato viéndolo; pasó todo el día y toda una noche, cuando de repente el conejito vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca! El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado. Como los conejos no pueden hablar, se les ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría y así lo hizo. Desde entonces, cuenta la leyenda que, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres.

domingo, 24 de marzo de 2013

Iban mirándome al pasar (Ángel Crespo)


En una cueva de un monte lejano
me refugié. Y era de día
y cantaba el agua en el agua
y el aire soñaba en el aire.

Me refugié para no huirme
y no encontrarme. Era de noche
y el monte aquel era de luz.

Nunca supe de procesiones
como aquéllas: vestían clámides
transparentes, sin fimbrias, iban
mirándome al pasar.

Lo que no tiene fin no se posee
ni nos posee: las miradas,
suyas y mías, eran formas
de otra forma de amor.

No hay dioses muertos si son dioses,
ni aquella cueva, ni aquel monte,
ni aquella luz, ni clámides
sin fimbrias, pues abrí
los ojos, y hasta el pecho
surgió el río del río.


domingo, 17 de marzo de 2013

El niño, el viejo y el borrico (Fábula)


Iban un viejo y un chico
Por esos mundos de Dios,
Y acompañando a los dos
Iba también un borrico.

El vejete ya encorvado,
Iba a pie con mucha paz,
Y mientras tanto el rapaz
Iba en el burro montado.

Vieron esto ciertas gentes
De no sé qué población,
Y con acento burlón
Exclamaron impacientes
¡Mire usted el rapazuelo
Y qué bien montado va,
Mientras de viejo que está
Andar no puede el abuelo!

¿No era mejor que el chiquillo
Siguiera a pie de reata,
Y que el viejo que va a pata
Montara en el borriquillo?

El anciano que esto oyó,
Dijo al muchacho: -Discurro
Que hablan bien: baja del burro,
Que vaya montarlo yo.


El niño, sin impugnarlo,
Bajó del asno al instante,
Y echó a andar, mientras boyante
Iba el abuelo a caballo.

-¡Vaya un cuadro singular
Y un chistoso vice-versa!
(Dijo otra gente diversa,
Que así los vió caminar):
¡Mire usted el viejarrón
Y cómo va cabalgando,
Mientras el chico va dando
Tropezón tras tropezón!

¿No era mejor que el vejete
¡Maldito sea su nombre!
Fuese a pie, que al fin es hombre,
Y no el pobre mozalbete?

-¡Alabado sea Dios!  
Dijo el viejo para sí:
¿Tampoco les gusta así?
¡Pues nada! a montar los dos.

Esto dicho, de la chupa
Tiró al muchacho, y subióle
De un brinco arriba, y montóle
Muy sí señor en la grupa.

-¡Perfectamente! exclamaron,
Soltando la taravilla,
Los de otro lugar o villa
Con los cuales se encontraron:

¿Habrá cosa más bestial,
Aunque sea pasatiempo,
Que montar los dos a un tiempo
En ese pobre animal?

¿No era mejor, voto a bríos,
Que alternasen en subir,
Y no que el burro ha de ir
Cargado así con los dos?

-Cosa es que ya me encocora
Exclamó el viejo bufando:
Bajemos los dos … ¡y andando!
A ver qué dicen ahora.

Y uno y otro descendieron.
Y a pie empezaron a andar,
Y… -¡Bien! ¡muy bien! ¡vaya un par!,
Otras gentes les dijeron:

¿Es posible que se dé
Quien así busque molestias?
¡Qué majaderos! ¡qué bestias!
Tienen burro, y van a pie.

Cargado entonces del todo,
Dijo el viejo: -¡Voto va!
¿Con que no podemos ya
Acertar de ningún modo?

Hagamos lo que nos cuadre,
Sin hacer caso el menor
De ese mundo charlador,
Llore o ría, grite o ladre.

Esté limpia la conciencia,
Que es el deber principal,
Y en lo demás cada cual
Consulte su conveniencia.

Por nada, pues, ya me aburro
En un mundo tan ruin:
Conque… arriba, chiquitín,
Que es lo mejor.-¡Arre, burro!

Fin

miércoles, 13 de marzo de 2013

Violeta y el elfo (Exportada de otro de mis blogs)


Nuestra amiga Violeta, que era una pequeña hada muy bonita y pizpireta, paseaba una tarde por un sendero del bosque, a donde acudía cada día  durante la primavera para ver los nidos que las golondrinas hacían en las ramas de los árboles. Había un nido en especial que a Violeta le gustaba mucho, porque ya era el tercer año que aquella familia de aves,venía al mismo lugar a tener sus polluelos y Violeta había entablado amistad con la señora golondrina.
     Hablando estaban cuando apareció de pronto un elfo muy guapo que enseguida se fijó en Violeta, ambos se gustaron al momento. Ocurrió eso que llaman un flechazo. Pasearon, hablaron y rieron hasta bien entrada la tarde y cuando ya Violeta volvía a su casa, su enamorado galán le dijo, justo al pasar junto al nido de las golondrinas.
     _Ahora tengo que marchar a un largo viaje que me mantendrá alejado de la comarca por unos meses, pero te prometo que antes de que estas golondrinas vuelvan, habré vuelto yo, ellas son testigos de la promesa que te hago.
       El elfo marchó y los meses pasaron; el verano, el otoño, el invierno....Y volvió la primavera y Violeta fue a saludar a sus amigas las golondrinas, pero el elfo no volvió. Cada año por primavera, venían las golondrinas y preguntaban a Violeta por su enamorado y la respuesta siempre era la misma. _ No ha vuelto.

      Fue pasando el tiempo y un año las golondrinas no vinieron, ni al siguiente, ni nunca más.

      Violeta fue creciendo y también un día dejó de ir al lugar donde encontró a su elfo. Con los años, poco a poco fue olvidándose de su rostro y de su voz. Pero nunca volvió a ser el hada alegre y siempre risueña que todos conocimos. Y el elfo y su promesa se perdieron para siempre en el tiempo y el recuerdo.

          Julia L. Pomposo



martes, 5 de marzo de 2013

La campana encantada


.........Era cosa cierta entre los antiguos moradores de Atenamictli que cada 29 de junio, a las doce, y a las veinticuatro horas se oía un repique suave y misterioso entre las aguas del río de San Pedro.
.........Aquel sitio de campanas lejanas justifica el poder de Camaxtli, era un sollozo de los fundadores de dicho lugar y constituía un presagio para los hombres de buena voluntad.
.........La principal divinidad de los atenamitecos era Camaxtli, y como supo anticipadamente la traslación del pueblo que fundaron los toltecas en su peregrinación de mar a mar, como a él llegó la queja de los muertos que iban a quedar abandonados, resolvió encantar la mejor campana de Atenamictli, con cuyo sonido guiaría después por el sendero del bien a quienes pudieran conservar la gracia de oírla.
.........Aquel dios penetraba en los pensamientos de todos y por lo mismo, conocía el ardid de los españoles para trasladar dicho pueblo al lugar que hoy ocupa ésta ciudad.
.........La noche que conducía sigilosamente los santos y las campanas del primitivo Zacatlán al sitio que de antemano habían elegido, al llegar al río notaron que una de las campanas aumentaba excesivamente de peso, después se dieron cuenta que un poder invisible se las arrebataba y pronto, a pesar de los esfuerzos que hicieron defendiéndola, sintiendo que les faltaba las fuerzas, cayeron desmayados, rodó al río la campana y el sonido que produjo al caer se fue perdiendo lejos, muy lejos...
.........Repuestos de su impresión se pusieron a buscar la campana, pero ya jamás llegaron a encontrarla, creyeron que tal vez, la corriente, entonces impetuosa, la había arrastrado y que al golpearla entre las rocas, les había dado la sensación de que rodó muy hondo.
.........Camaxtli llevó a cabo su designio, ayudado de la diosa Chalchiuhtlicue, había encantado la campana.
.........Los indios, según indicaciones de los frailes franciscanos, salieron a buscar el sitio elegido por los santos para edificar el nuevo pueblo, porque el primero no les gustaba.
......... Los santos y la campana estaba debajo de unas peñas y entre espesa maleza, en el lugar donde hoy está el convento zacateco, y al cabo de un tiempo fundose el nuevo Zacatlán que todos conocemos
.........Atenamictli no fue abandonado del todo, era preciso atender los campos de cultivo del pueblo abandonado y así fue como un día 29 de junio, uno de nuestros antepasados oyó un repique misterioso dentro de las aguas a las doce horas del día.
.........Con el transcurso de los años, fue observado por todos los pobladores de éste, el hecho fue prodigioso, y por fin llegaron a darse cuenta de que ser repetía el repique a las doce de la noche, en los años subsiguientes.
.........El sonido de aquella campana a veces simulaba risa, ora una queja, después una llamada. Era que Camaxtli estaba satisfecho de su obra, era que nuestros desaparecidos lloraban por haberse quedado tan solitarios; era una llamada de amor y una promesa de felicidad a todo zacateco.
.........Pasaron los años como los hilos cristalinos del río, para jamás volver. Camaxtli fue derribado de su altar, de su poder y sus obras se perdieron en el polvo del olvido y del tiempo. Se acabaron los hombres buenos en toda la extensión de la palabra, y por ésta razón; ¡la campana encantada enmudeció para siempre!.

Zacatlán, a 20 de septiembre de 1933
Prof. Baudelio Candanedo