Antes de entrar deja fuera tu rabia y tu ira. Bienvenido a este bosque encantado, un lugar donde podemos dar rienda suelta a ese niño que todos llevamos dentro, tienes mi permiso para dejarlo salir y que haga locuras. Sumérgete en este mundo mágico de las hadas y los duendes y vuelve pronto, te esperaré agitando mis alas.

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A TODOS LOS DUENDES Y HADAS QUE PASEAN POR ESTE BOSQUE, LES DESEO UNA FELIZ NAVIDA Y AÑO NUEVO

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lunes, 31 de agosto de 2015

Robin Hood. El legendario proscrito del bosque de Sherwood


Las aventuras de Robin Hood forman parte del imaginario colectivo desde hace más de 600 años. A Robin nos lo imaginamos como un temerario proscrito que lidera su banda de Hombres Alegres, cuntra el tirano príncipe Juan Sin Tierra y el malvado sheriff de Nottingham.

Robin Hood era un arquero infalible que robaba a los ricos para dárselo a los pobres y vivía con su banda en el bosque de Sherwood.

Se desconocen los orígenes de este icónico personaje pero muchos creen que la leyenda de Robin Hood está basada en la vida de Fulk FitzWarin, un noble normando desposeído de sus tierras y
proscrito por su archienemigo, Juan Sin Tierra. Existe otra teoría que dice que Robin era un noble, el conde de Locksley, que al regresar de las Cruzadas encontró sus tierras saqueadas por el taimado sheriff de Nottingham.

La tierra de Robin Hood

Robin Hood es el símbolo de la región de Nottinghamshire, donde todo te va a recordar a nuestro intrépido bandido. Incluso las señales de carretera llevan un pequeño dibujo de Robin Hood con su arco, una forma de darte la bienvenida a la tierra de Robin Hood Country.

La primera parada en este viaje a una de las leyendas más antiguas de occidente es el bosque de Sherwood, también llamado “el corazón de roble de Gran Bretaña” porque está formado principalmente por robles centenarios que se intercalan con claros silvestres. Una de las primeras referencias escritas a Robin Hood, un poema del año 1400, asocia claramente al proscrito con este bosque:

Robin Hood, el hombre de Sherwood, encapuchado y odiado, vestido y calzado .
Veinticuatro flechas llevaba en las manos.

La guarida de Robin Hood

Major Oak in Sherwood Forest Source:Chris Guise Credit: Chris Guise
No te marches de Sherwood sin visitar el Gran Roble. Tiene cerca de 800 años y dice la leyenda que en su tronco hueco estaba la guarida secreta de Robin Hood. El Gran Roble ha sido elegido el árbol favorito de Gran Bretraña, su tronco tiene 10 metros de circunferencia y sus ramas miden más de 28

Nottingham

En Nottingham vivía el eterno enemigo de Robin Hood: el sheriff de Nottingham, que trabajaba para el malvado Juan Sin Tierra y aterrorizaba sin piedad a los habitantes de Nottingham. Aunque la ciudad ha cambiado mucho desde la Edad Media, puedes disfrutar de las aventuras del héroe encapuchado en la atracción turística más visitada de la ciudad, Tales of Robin Hood, que te llevará a los tiempos de Robin para que te unas a él en su lucha contra la avaricia y la tiranía.

Adéntrate en la recreación del bosque de Sherwood, donde tendrás que escapar de los lobos y esquivar las flechas de los centinelas del castillo y del sheriff mientras te persiguen por entre los árboles. Pero no temas, porque Robin y sus amigos te protejerán.

Aquí yace Robin Hood

Casi todas las fuentes coinciden: Robin Hood murió en la garita de Kirklees Priory, una abadía en el oeste de Yorkshire. La leyenda dice que en su lecho de muerte lanzó una flecha por la ventana y les dijo a sus hombres que quería que le enterraran allá donde la flecha cayera. La flecha cayó en las tierras de la abadía y hoy una tumba señala el lugar exacto en el que yace Robin Hood.


lunes, 10 de agosto de 2015

Pequeño poema infantil (Ruben Darío)

Las hadas, las bellas hadas,
existen, mi dulce niña,
Juana de Arco las vio aladas,
en la campiña.

Las vio al dejar el mirab,
ha largo tiempo, Mahoma.
Más chica que una paloma,
Shakespeare vio a la Reina Mab.

Las hadas decían cosas
en la cuna
de las princesas antiguas:
que si iban a ser dichosas
o bellas como la luna;
o frases raras y ambiguas.

Con sus diademas y alas,
pequeñas como azucenas,
había hadas que eran buenas
y había hadas que eran malas.

Y había una jorobada,
la de profecía odiosa:
la llamada
Carabosa.

Si ésta llegaba a la cuna
de las suaves princesitas,
no se libraba ninguna
de sus palabras malditas.

Y esa hada era muy fea,
como son
feos toda mala idea
y todo mal corazón.

Cuando naciste, preciosa,
no tuviste hadas paganas,
ni la horrible Carabosa
ni sus graciosas hermanas.

Ni Mab, que en los sueños anda,
ni las que celebran fiesta
en la mágica floresta
de Brocelianda.

Y, ¿sabes tú, niña mía,
por qué ningún hada había?
Porque allí
estaba cerca de ti
quien tu nacer bendecía:
Reina más que todas ellas:
la Reina de las Estrellas,
la dulce Virgen María.

Que ella tu senda bendiga,
como tu Madre y tu amiga;
con sus divinos consuelos
no temas infernal guerra;
que perfume tus anhelos
su nombre que el mal destierra,
pues ella aroma los cielos
y la tierra.