Antes de entrar deja fuera tu rabia y tu ira. Bienvenido a este bosque encantado, un lugar donde podemos dar rienda suelta a ese niño que todos llevamos dentro, tienes mi permiso para dejarle salir y que haga locuras. Sumérgete en este mundo mágico de las hadas y los duendes y vuelve pronto, te esperaré agitando mis alas
lunes, 9 de enero de 2017
Cosas de la Alhambra
El suspiro del moro
Una de las historias que más se repiten por los rincones de Granada cuenta que cuando el rey Boabdil entregó las llaves de la ciudad a los reyes católicos, se fue sin mirar lo que dejaba atrás. Pero una vez que llegó a la colina sí se dio vuelta y, con los ojos puestos en Granada, suspiró y se echó a llorar. En ese momento su madre le dijo: “Llora como mujer lo que no has sabido defender como hombre”. Un comentario un tanto machista, pero no se podía esperar otra cosa en esa época. Se dice que el último rey de los moros era muy propenso a irse de fiesta y nunca cuidó el reinado seriamente. De hecho, durante la sublevación de la Alhambra, Boabdil no encontró mejor manera de lidiar con los conflictos que escapándose a un reducto en la cima de una colina. De ahí que ese sitio se conozca como la Silla del Moro.
El reloj de sol
Se cree que la Alhambra puede verse como un enorme reloj de sol, donde es posible leer la hora siguiendo la ruta de las sombras que se forman, en su interior, en los distintos momentos del día.
La sala de los Abencerrajes
Se dice que en ese cuarto, que era la habitación del sultán, se asesinaron a 37 caballeros de la familia Abencerrajes que estaban allí invitados para participar de una celebración. Todo ocurrió cuando los caballeros contaron una supuesta historia de amor entre la sultana y uno de los miembros de la familia Abencerrajes. Tal fue la ira que le provocó esto al sultán que, enloquecido por los celos, mandó a decapitar a los miembros de la familia. Se cree que el tono rojizo que se puede ver en la taza que están en la sala así como en el canal que comunica con la Fuente de los Leones son los rastros de sangre que quedaron de aquella matanza.
Leyenda sobre el nombre "Alhambra"
El nombre con el que se conoce este monumento, Alhambra, procede de una palabra musulmana cuyo significado es "Fortaleza Roja". Sin embargo, existen evidencias históricas de que la apariencia de la Alhambra era de un color blanco resplandeciente. Por tanto, ¿cuál es el motivo de se conociera como castillo rojo? La razón más aceptada por los historiadores está en su apresurada construcción. Debido a esta prisa, eran muchos los obreros que intervenían, y el color rojo provenía de sus hachas brillando al sol. Así mismo, por la noche se encendían fogatas para iluminar los trabajos de construcción, lo que también daba un aspecto rojizo para quien la observase desde la Vega de Granada.
miércoles, 4 de enero de 2017
Los Reyes Magos son verdad
Papá, ¿existen los Reyes Magos? preguntó Blanca a su padre.
El padre de Blanca se quedó mudo y miró a su mujer.
- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?
- ¿Y tú qué crees, hija?
- Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que
existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.
- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos
pero...
- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me
habéis engañado!
- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que
existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de
Blanca .
- Entonces no lo entiendo. papá.
- Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar
porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el
padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.
- Cuando el Niño Jesus nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados
por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le
llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan
contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor,
dijo:
- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a
todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de
hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de
niños como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos
compañeros con cara de alegría, comentó:
- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque
somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder
recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero
sería tan bonito.
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían
realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía
escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el
Portal:
- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros
regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme:
¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas.
Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño
que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos,
pero. no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.
- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino
dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los
tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.
- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben
querer mucho a los niños? -preguntó Dios.
- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los
niños?
- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez
más entusiasmados los tres.
- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los
niños y los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que
Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:
- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres
Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos
regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos
los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y
de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También
ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se
haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los
niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les
contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades,
los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y,
alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos
todos son más felices.
Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la
niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
- Ahora sí que lo entiendo todo papá.. Y estoy muy contenta de saber
que me queréis y que no me habéis engañado.
jueves, 15 de diciembre de 2016
Cuento de Navidad
Dicen que el día de Navidad Dios escuchó la oración elevada por un padre. Miró hacia abajo y vio a un hombre rezando por su hija de quien no sabía hace mucho tiempo y que no estaría en casa para la Navidad. Dios envió a un ángel a la tierra. Este encontró a la niña parada en la esquina de una gran ciudad, en grave peligro. Al frente había un viejo bar atendido por un hombre que no creía en nada excepto en sus ganancias y en sus borrachitos. De repente, la puerta se abrió y entró un pequeño niño. El barman no podía recordar la última vez que vio a un niño en aquel lugar. El niño le dijo que había una niña afuera que no podía regresar a casa en la noche de Navidad.
Dando un vistazo por la ventana, vio a la chica sollozando. El niño replicó: “Hoy es Navidad, si ella pudiese estar en casa con los suyos, sería grandioso”. El barman miró de nuevo a la niña, luego de algunos segundos, fue a la caja y tomó parte del dinero de las jugosas ganancias del día. Salió del bar, cruzó la calle y siguió a la niña que había avanzado unos metros. Todos los que estaban en el bar pudieron ver cuando él hablaba con la niña. Luego, llamó a un taxi, la hizo subir y le dijo al chofer: “Al aeropuerto”.
Mientras que el taxi se perdía, volteó para buscar al niño, pero ya se había ido. Regresó al bar y preguntó a todos si alguien había visto al chico, pero como él, todos estaban viendo como se perdía el taxi en las calles. Luego alguien comentó que el milagro más increíble del mundo había sucedido con el duro y tacaño barman, quien por fin había vivido una Navidad inolvidable y con satisfacción. Durante el resto de la noche, nadie pagó por un trago. Mientras tanto el ángel subió al cielo y puso en las manos de Dios lo que finalmente había encontrado para Él: un reencuentro y la generosidad de un hombre. Y Dios Padre sonrió.
La Navidad no es un momento ni una época, sino un estado de la mente, un compromiso espiritual. Demostrar generosidad y tener merced es comprender el verdadero significado de la Navidad y celebrarla como es debido.
Dando un vistazo por la ventana, vio a la chica sollozando. El niño replicó: “Hoy es Navidad, si ella pudiese estar en casa con los suyos, sería grandioso”. El barman miró de nuevo a la niña, luego de algunos segundos, fue a la caja y tomó parte del dinero de las jugosas ganancias del día. Salió del bar, cruzó la calle y siguió a la niña que había avanzado unos metros. Todos los que estaban en el bar pudieron ver cuando él hablaba con la niña. Luego, llamó a un taxi, la hizo subir y le dijo al chofer: “Al aeropuerto”.
Mientras que el taxi se perdía, volteó para buscar al niño, pero ya se había ido. Regresó al bar y preguntó a todos si alguien había visto al chico, pero como él, todos estaban viendo como se perdía el taxi en las calles. Luego alguien comentó que el milagro más increíble del mundo había sucedido con el duro y tacaño barman, quien por fin había vivido una Navidad inolvidable y con satisfacción. Durante el resto de la noche, nadie pagó por un trago. Mientras tanto el ángel subió al cielo y puso en las manos de Dios lo que finalmente había encontrado para Él: un reencuentro y la generosidad de un hombre. Y Dios Padre sonrió.
La Navidad no es un momento ni una época, sino un estado de la mente, un compromiso espiritual. Demostrar generosidad y tener merced es comprender el verdadero significado de la Navidad y celebrarla como es debido.
domingo, 27 de noviembre de 2016
3 Leyendas sobre el Arco Iris
Una de las diosas más fascinantes de todo el Olimpo es la diosa del aire. Iris es una chica con una larguísima melena azul del color del cielo y que vuela rápidamente llevando los mensajes de los dioses. Hace que las nubes se junten y se ponga un día nublado, que luego empiece a llover y a llover mientras ella recorre todo el cielo para llevar su mensaje.
Iris no tiene alas, sino que vuela con una capa de colores, los colores del arcoíris. Cuando la diosa Iris llega a su destino y entrega su mensaje lo hace con un código secreto. Quita las nubes, saca sus lápices de colores y dibuja un arco enorme para que todo el mundo en la tierra y en el cielo pueda verlo. Así escriben los mensajes los dioses.
El arco que dibuja con sus lápices mágicos la diosa Iris siempre tiene los mismos colores, pero a veces unos colores se ven más que otros, dependiendo de a quién va dirigido el mensaje. Por ejemplo, cuando el color azul del arco iris es el que mejor se ve, el más intenso, es porque Zeus le ha mandando un recado a Poseidón, el dios del mar, para que deje de enfadarse tanto.
Cuando en el arcoíris predomina el color verde es porque el mensaje va dirigido a la Naturaleza, como cuando Zeus le dijo un día que debía tener más cuidado porque los humanos la estaban contaminando. Si es el color amarillo el que más se ve, el mensaje va dirigido al Sol, para decirle que brille con menos intensidad porque puede quemar a la gente.
Son mensajes que se mandan los dioses o los seres que habitan en el cielo entre ellos. Y lo hacen a través de esta Iris voladora que dibuja preciosos arcos en el cielo. Pero Iris también escribe en el cielo mensajes para los humanos, porque su arco siempre es el anuncio de que ese día triste, lluvioso, nublado y gris ha llegado a su fin.
Cuenta la leyenda, que cuando el cielo se une con la tierra aparecen unos personajes pequeños a los que se les llama duendes, éstos, se caracterizan por llevar consigo una olla repleta de oro. Y la única manera de verlos es cuando hay la presencia de un arcoiris, pues de esa manera el cielo se une con la tierra.
Se dice que estos duendes de barba roja, sombrero y vestimenta verde, se encuentran localizados al final del arcoiris y son muy inteligentes y escurridizos, muchos cuentan que los han encontrado, pero en el mas mínimo descuido desaparecen, también se cuenta, que la única manera de capturarlos es mirándolos fijamente y atarlos del pie derecho con una soga gruesa, el duende en su desesperación de libertad ofrece su olla llena de oro a su captor.
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Se dice que hace mucho tiempo los colores comenzaron a pelearse porque cada uno quería proclamar ser el más importante. El verde argumentaba ser el signo de la vida y la esperanza; el azul decía que el agua era la base de la vida; el amarillo decía que la daba alegría al mundo; el naranja dijo que proporcionaba fuerza al mundo; el rojo dijo ser el color del valor y traer la pasión y amor a los seres terrestres; el púrpura dijo ser el color de la realeza; y el añil dijo ser importante por representar la reflexión.
Cuando todavía estaban discutiendo cayó un relámpago y una lluvia ruidosa, los colores se asustaron y se agruparon. La lluvia dijo: "Están mal al discutir por ver quién es más importante, ¿no saben que la naturaleza los hizo a todos? Cada uno tiene un objetivo especial. La naturaleza los quiere a todos juntos como signo de que hay amor para todos, que pueden vivir juntos en paz, como señal de esperanza".
La naturaleza utiliza la lluvia para lavar al mundo y el arcoíris para recordar a la gente que cuentan siempre unos con otros.
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Existen unos seres que son muy pequeños, las personas los llaman duendes y siempre llevan consigo una olla llena de oro. La única forma de verlos es aprovechando la presencia de un arcoíris, pues es cuando el cielo se conecta con la tierra. Los duendes de barba roja, sombrero y vestimenta verde están al final del arcoíris.
Los duendes son inteligentes y escurridizos, muchos que los han visto sólo es por un instante, pues desaparecen en cualquier descuido. Se dice que para atraparlo hay que mirarlos fijamente, atarlos del pie derecho con una soga gruesa. Para que lo dejes libre el duende te ofrece su olla llena de oro.
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Una leyenda brasileña cuenta que en la tribu de las Cashinahuas vivía una joven muy hermosa llamada Iasá, muchos la veían y se enamoraban de ella, pero ella sólo amaba a Tupá, hijo del dios Tupán. La pareja se amaba mucho y eran felices, pero había un gran problema. Un demonio llamado Anhangá también estaba enamorado de Iasá y haría todo lo que pudiera para ganar esa guerra de amor.
Anhangá visitó a la madre de Iasá y le pidió la mano de su hija, para convencerla le ofreció muchas riquezas. La madre era muy ambiciosa, así que accedió a la petición del demonio y le dio la noticia a su hija de que no se casaría con Tupá, sino con Anhangá.
Al escuchar las palabras de su madre, Iasá se puso muy triste y esperó el día de la boda, sabía que casarse con Anhangá significaba ir a vivir al infierno, y jamás volvería al cielo, donde vivía su amado Tupá. Resignada a su destino, le hizo una última petición a Anghangá: ver por última vez a Tupá.
El demonio complació a Iasá y accedió con una condición, ella tendría que cortarse el brazo para dejar un camino de sangre, así ella no se escaparía con Tupá. El día de la boda, antes de la ceremonia, Iasá se hizo una herida en el brazo y caminó para despedirse de su amado, mientras caminaba las gotas de sangre iban formando un arco en el cielo.
Tupá era poderoso, así que le pidió al sol, al cielo y al mar que acompañaran a Iasá en su camino, y que para confundir a Anhangá dibujaran tres arcos más, al lado de la franja roja. El sol, Guarací, dibujó un arco amarillo; el cielo Iuaca, puso un arco azul claro; y el mar, Pará, formó un arco azul oscuro.
Iasá no logró llegar a donde estaba su amado, se debilitó y cayó a la tierra, su sangre se mezcló con la franja amarilla y se formó un arco anaranjado y al mezclarse con el azul dibujó un arco violeta. Ella murió en una playa y no se casó con el demonio, así no tuvo que ir al infierno. De su cuerpo subió un arco verde y así se formó el primer arcoíris.
miércoles, 2 de noviembre de 2016
La leyenda de la mariposa azul
Cuenta esta leyenda oriental, que hace muchos años, un hombre enviudó y quedó a cargo de sus dos hijas.
Las dos niñas eran muy curiosas, inteligentes y siempre tenían ansias de aprender. Constantemente invadían a preguntas a su padre, para satisfacer su hambre de querer saber. A veces, su padre podía responderles sabiamente, sin embargo, las preguntas de sus hijas le impedían darles una respuesta correcta o que convenciera a las pequeñas.Viendo la inquietud de las dos niñas, decidió enviarlas de vacaciones a convivir y aprender con un sabio, el cual vivía en lo alto de una colina. El sabio era capaz de responder a todas las preguntas que las pequeñas le planteaban, sin ni siquiera dudar.
Sin embargo, las dos hermanas decidieron hacerle una picara trampa al sabio, para medir su
sabiduría. Una noche, ambas comenzaron a idear un plan: proponerle al sabio una pregunta que éste no fuera capaz de responder.
-¿Cómo podremos engañar al sabio? ¿Qué pregunta podríamos hacerle que no sea capaz de responder?- preguntó la hermana pequeña a la más mayor.
-Espera aquí, enseguida te lo mostraré- indicó la mayor.
La hermana mayor salió al monte y regresó al cabo de una hora. Tenía su delantal cerrado a modo de saco, escondiendo algo.
-¿Qué tienes ahí?- preguntó la hermana pequeña.
La hermana mayor metió su mano en el delantal y le mostró a la niña una hermosa mariposa azul.
-¡Qué belleza! ¿Qué vas a hacer con ella?
-Esta será nuestra arma para hacer la pregunta trampa al maestro. Iremos en su busca y esconderé esta mariposa en mi mano. Entonces le preguntaré al sabio si la mariposa que está en mi mano está viva o muerta. Si él responde que está viva, apretaré mi mano y la mataré. Si responde que está muerta, la dejaré libre. Por lo tanto, conteste lo que conteste, su respuesta será siempre errónea.
Aceptando la propuesta de la hermana mayor, amabas niñas fueron a buscar al sabio.
-Sabio- dijo la mayor- ¿Podría indicarnos si la mariposa que llevo en mi mano está viva o está muerta?
A lo que el sabio, con una sonrisa pícara, le contestó: “Depende de ti, ella está en tus manos”.
Nuestro presente y nuestro futuro esta únicamente en nuestras manos. Nunca debemos culpar a alguien si algo falla. Si algo perdemos o si algo conseguimos, nosotros somos los únicos responsables.
La mariposa azul es nuestra vida. En nuestras manos está que queremos hacer con ella.
viernes, 28 de octubre de 2016
666
Estaba escrito que el fin del mundo, el Apocalipsis, llegaría por obra del hijo de Satán, el Anticristo. Satán, como ya había hecho en anteriores ocasiones a lo largo de la historia, viajó al mundo terrenal con apariencia humana. Como las otras veces, buscó una mujer joven y fuerte para que fuera la madre de su hijo. Tenía que ser una mujer casada, y que mantuviera relaciones con su marido periódicamente para no despertar sospechas. Se encaprichó de una joven rubia y atlética, muy atractiva. Entró en su casa y la poseyó practicando el sexo más salvaje y depravado que se pueda imaginar. Satán con su malvado poder hizo que su mente lo olvidara, y nueve meses después nació su hijo. Su nombre era Software. Este niño empezó a prepararse para su misión estudiando a sus hermanos de tiempos pasados: Atila, Gengis Khan, Hitler… Todos ellos fueron hijos de Satán que fallaron en su misión. Al igual que ellos se preparó para ser un gran líder y formar un poderoso imperio.
Creció observando a los humanos para conocer sus debilidades, haciéndose pasar por uno de ellos, ganándose su confianza. Viendo que todos sus hermanos fallaron a pesar de haber construido grandes imperios, decidió cambiar de táctica. Su imperio no debía ser militar. Se fijó en el posible potencial de la industria informática, y vio en ella su medio para dominar a los humanos. Utilizando su poder sobrenatural, empezó a apoderarse de diversos sectores de esta industria, y logró formar un poderoso imperio informático. Ya formado, el Imperio extendió sus malévolos tentáculos introduciéndose en todos los campos empresariales e industriales. En poco tiempo toda la economía mundial estaba bajo su poder. Ninguna empresa, ningún banco, nada podía funcionar sin los programas informáticos del Imperio. Incluso estaban bajo su dominio usuarios particulares en sus casas. El Imperio llegó a tener más adeptos que cualquier religión del mundo.

Como una secta destructiva, obligó a sus súbditos a pagar un tributo cada poco tiempo. Había que comprar actualizaciones de los programas continuamente, pues estos se quedaban obsoletos en cuestión de semanas. Todos los programas del Imperio fueron la droga más usada del mundo. Prácticamente todo el planeta estaba enganchado. Software en su trono se reía viendo como los pobres humanos intentaban inútilmente manejar sus productos. Pero estos fallaban inteligentemente, arruinando proyectos, trabajos, vidas. Todo el planeta sufría pero no podía hacer nada, eran adictos a las drogas informáticas del Imperio.
Pero esto no era suficiente, el broche final para llevar a cabo su plan fue el "Efecto 2000". Algunos profetas lo predijeron, y los humanos aterrados intentaron prepararse para ello durante meses, pero fue inútil. El 31 de diciembre de 1999 a las 00:00 h, cuando comenzó el año 2000, empezó también el Armaguedón. Todos los ordenadores fallaron, la industria y la economía se colapsó, la electricidad dejó de funcionar, los trenes descarrilaron, los aviones se estrellaron… Los misiles de todos los países se dispararon controlados por los ordenadores, destruyendo todas las fuerzas militares y policiales del mundo. El caos y la destrucción reinaron en la Tierra. La ley había sido eliminada, los humanos empezaron a pelearse por comida y ropa. Pero había desaparecido todo vestigio de humanidad en ellos. Ya no eran humanos, se comportaban como alimañas egoístas y enloquecidas, peleándose y matando por un trozo de pan. Software había triunfado.
Por fin un hijo de Satán se había apoderado del mundo. La risa de Satán resonaba ensordecedora en los confines del infierno. Dios observaba apenado como su creación se había destruido. Pero aquello no fue el fin del mundo, fue un nuevo origen. Satán mandaba ahora y Dios era el que debía actuar en las sombras. Se había producido un cambio de Dirección General, y aquello era solo el principio…
jueves, 20 de octubre de 2016
La manzana
La manzana es una fruta pomácea comestible, fruto del manzano doméstico (Malus domestica), otros manzanos (especies del género Malus) o híbridos de aquel. En algunas zonas de España se le suele llamar pero cuando tiene forma alargada, aunque en muchas partes de Andalucía se llama indistintamente “pero” a la manzana.Se dice, tradicionalmente, que su origen estaría situado en la zona de Almá-Atá o Almatý, antigua capital de la república soviética de Kazajistán y actual segunda ciudad más importante del estado kazajo independiente. De hecho Almaty es la forma adjetivada del sustantivo "manzana" en kazajo y es popularmente traducida como "Padre de las Manzanas"
Las manzanas han estado siempre presentes a lo largo de la historia del mundo. La más famosa y antigua de todas es la manzana de Adán y Eva, y desde entonces no han dejado de tener protagonismo.
La manzana de Adán y Eva
Dios puso a Adán y Eva en el Jardín del Edén , y para probar su fidelidad y obediencia les dio el mandato de comer de todos los frutos del árbol del huerto, excepto uno, llamado árbol de la ciencia del bien y del mal indicándole a Adán y Eva que si comían los frutos de él, iban a morir . La serpiente (Satanás) se aprovechó de esta única regla, y así tentó y engañó a Eva; la cual comió del fruto prohibido. Eva viendo que era "bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y realmente un árbol codiciable para alcanzar la sabiduría", le dio también a comer a su marido . Esta falta de obediencia les acarreó la expulsión del Paraíso. Expulsión en la que Dios les castigó con la muerte, el dolor, la vergüenza y el trabajo: "Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás" y "parirás a tus hijos con dolor" . Estos hechos son conocidos como el pecado original.La manzana de la discordia
Cuenta la leyenda, que cuando Peleo y Tetis se casaron. enviaron invitaciones a la fiesta para todos los dioses . como no querían tener problemas en un día tan especial, decidieron que lo mejor sería no invitar a Eris, conocida como La Discordia.
Eris se enojó tanto que se apareció en el banquete de bodas de todos modos. Furiosa se dirigió a la mesa donde se encontraban las diosas más hermosas: Hera, Atenea y Afrodita y arrojó ua enorme manzana con una inscripción tallada que decía: "Para la más Hermosa".Hera dijo: Debe ser para mí. Pero al instante, Atenea y Afrodita también reclamaron la manzana y pusieron a Zeus como árbitro.
Zeus, no quería tomar parte por ninguna de las diosas ya que sabía que por lo menos dos de ellas terminarían haciendo reclamos por su intervención o lo que es peor, enemistadas con él y decidió sacarse el problema de encima.
No se le ocurrió nada mejor que enviar a las tres diosas ante el joven y hermoso Paris para que decidiera él.
Una a una las diosas fueron desfilando ante él cubriéndolo de promesas.
-Prometo darte poder y riquezas si me eliges- Dijo Hera.
Atenea le prometió: -Si dices que yo soy la más bella, te otorgaré gloria en las guerras y fama por doquier-.
Pero , la sensual Afrodita, que era muy astuta, le ofreció la mujer más hermosa por esposa y esto lo convenció definitivamente.
Afrodita obtuvo la manzana de oro y de allí en más Hera y Atenea se convirtieron en sus peores enemigas.
Afrodita , fiel a su promesa le ayudó a Paris a conseguir el amor de Helena, que se convertiría en el motivo de la famosa guerra de Troya.
La manzana de Issac Newton
Un día cualquiera del año 1665, sir Isaac Newton se hallaba saboreando una taza de té en el jardín de su casa natal de Woolsthorpe cuando, de repente, una manzana cayó del árbol y fue a dar de lleno sobre su cabeza.
Como buen científico, acostumbrado siempre a sacar punta del más mínimo detalle, que se le presentara, este hecho tan banal fue, precisamente, el que le sirvió de inspiración para el desarrollo de su gran teoría de la gravitación universal.¿Por qué caía la manzana sobre la Tierra, y no sucedía lo mismo con la Luna?
Tan famosa quizá como la de Eva en el Paraíso, la manzana de Newton es parte y leyenda de la cultura occidental. Una leyenda, por cierto, envuelta en dudas y especulaciones. Nadie, salvo el propio Newton, fue testigo del suceso, y lo menciona vagamente al final de su vida. Fue Voltaire quien difundió esta anécdota, al que seguramente le llegó por referencias de terceros. Pero al célebre escritor francés, ferviente seguidor del sabio, le debió parecer muy apta para explicar los absurdos conceptos matemáticos y astronómicos de Newton, que tan bien casaban con sus propias ideas.
La manzana de Guillermo Tell
El gobernador de la plaza (Gessler) detuvo a Tell y le obligó como castigo a disparar su ballesta contra una manzana colocada en la cabeza de su propio hijo, si quería salvar la vida; la portentosa puntería de Tell le habría permitido acertar en la manzana sin dañar al niño; pero el gobernador, furioso de verse obligado a liberarle, intentó luego ahogar a Tell. Éste consiguió escapar y, según la leyenda, organizó la rebelión contra los Habsburgo.
Todos recordamos a la malvada madrastra de Blancanieves disfrazada de bruja y haciendo moder a la ingenua joven la manzana envenenada que la sumió en un sueño del que despertatía, solamente, al recibir un beso de amor.
La manzana de Magritte
Seguramente el cuadro más conocido de Magritte. Concebido como un autorretrato, con bombín y con una gran manzana que le tapa la cara. En esta época, pintó más autorretratos de esta guisa, como La Grande Guerre en el mismo año o La Grande Guerre Façades, cuya protagonista es una mujer y lleva la cara tapada por un ramillete de flores.
La manzana de Steve Jobs
Y la manzana más moderna de todas y la que ha hecho cambiar el mundo de la comunicación. la famosa manzana mordida de Apple, la de Steve Jobs.
Espero que les haya gustado este recorrido por la historia de la manzana, si me he dejado alguna, me lo dicen y con gusto la añadiré.
viernes, 7 de octubre de 2016
La leyenda del pavo real
Los pavos comunes son de color negro o blanco y son los que más se comercializan para su aprovechamiento de su carne. Existen otra variedad que a la vez es una belleza en colorido.
Cuando uno va a un zoológico y ve un pavo real, sólo espera que la hermosa ave abra o despliegue sus plumas, sobre todo las de su cola , de esa forma se aprecia las bellas y hermosas plumas que tiene esta ave.
Esta ave es originaria de las Indias, de allí se propagaron estas aves por Persia y otros reinos, los romanos lo llevaron a Italia. Era muy apreciada por su carne y huevos, los romanos son los primeros que las criaron en manadas para engordarlas. Es común encontrarla esculpida en los monumentos antiguos.
La belleza y majestuosidad del pavo real llamó la atención del hombre desde épocas antiguas, incorporándolo a la cultura popular y a la religión de diversas etapas históricas.
En el Hinduismo, el pavo real sirve de montura a Skanda, el Dios de la guerra. Muchas de las danzas folklóricas de la India incluyendo el Bharatha Natyam muestran pasos inspirados en el baile de cortejo del pavo real.
Se dice que en algunos países se sostiene que cuando el pavo real despliega su imponente penacho es señal inminente de lluvia. El pavo real es el ave nacional de la India.
Era un manjar muy apreciado en los festines de la antigua Roma donde el pavo real era un plato casi obligatorio.
Leyenda del pavo real
Existe una leyenda muy curiosa con respecto al sonido que emite, pues a pesar de su belleza plumífera, su voz es estridente y no audible.
Los sonidos que origina el animal no son tan atractivos como su imagen: por lo general consisten en graznidos que pueden relacionarse con el maullido de un gato, y trompeteos asombrosamente graves. En ocasiones emite chillidos que parecen los de un niño pidiendo socorro.
En los inicios de la vida, las aves no eran como ahora, unas tenían un canto muy hermoso y otras tenían un plumaje bello. Por esa razón el buen Dios, convocó a un concurso para elegir a aquella que sería el rey y gobernante de las aves. Todas las aves empezaron a hacer su mejor esfuerzo para adjudicarse tal título.
Xkokolch (el ruiseñor), con su hermosa voz dijo que sería el mejor por ser una caricia para el oído de todos, a ello contesto Cutz (el pavo montes), no necesitamos eso al contrario requerimos a alguien con carácter fuerte, para que gobierne poniendo orden.
Estoy de acuerdo, contesto Chac-dzibdzib (el cardenal), al momento que desplegaba sus alas decía no hay nadie que se compare con mis alas y con su color escarlata.
Dzul-Cutz, el Pavo Real, escuchaba a las aves que exaltaban sus características. Como el no tenia el bello plumaje que ahora ostenta, sino que por el contrario tenía una voz agradable, se inhibía por su escaso atractivo y se llenaba de envidia.
En un momento, le vino a la mente, la imagen del Puhuy, el mensajero de los caminos, quien estaba ausente y no se había enterado de dicho concurso.
Dzul-cutz, fue a la casa del Puhuy y le comento lo del concurso diciéndole yo no estoy apto para participar en este concurso.
Tú tienes un plumaje bellos , pero eres muy pequeño para ser el rey de la aves. Yo poseo, elegancia y gracia, por eso te propongo que me prestes tu plumaje y si yo gano el concurso, comparto contigo todo lo ganado, el pájaro mensajero inicialmente desconfió.
Sin embargo ante la insistencia le prestó sus plumas que al principio fueron pocas, pero al cubrir el cuerpo del pavo, se reprodujeron bellamente, pues su larga cola adquirió un hermoso color turquesa.
El día del evento Dzul-Cutz el Pavo Real se dirigió al edificio donde estaban reunidas las aves para elegir al rey de las aves, y entro contoneándose, con el cuello erguido, causando asombro y algunas aves bellas que soñaban con ganar lo miraron con incredulidad, mientras este ingresaba entonando un melodioso gorgojeo.
Dios al ver tanta belleza lo designó monarca de las aves y ordenó difundir la noticia. Al enterarse Puhuy , cubriéndose con unas hojas le encaró al pavo que le cumpliera lo prometido , como el pavo no cumplió las otras aves le exigieron al supremo que el pavo cumpla con la promesa o si no que lo castigue. Por haber traicionado a su amigo.
Entonces como castigo desde ese día el pavo emite un graznido horrible, que causan risa en comparación con su bello plumaje.
Cuando uno va a un zoológico y ve un pavo real, sólo espera que la hermosa ave abra o despliegue sus plumas, sobre todo las de su cola , de esa forma se aprecia las bellas y hermosas plumas que tiene esta ave.
Esta ave es originaria de las Indias, de allí se propagaron estas aves por Persia y otros reinos, los romanos lo llevaron a Italia. Era muy apreciada por su carne y huevos, los romanos son los primeros que las criaron en manadas para engordarlas. Es común encontrarla esculpida en los monumentos antiguos.
La belleza y majestuosidad del pavo real llamó la atención del hombre desde épocas antiguas, incorporándolo a la cultura popular y a la religión de diversas etapas históricas.
En el Hinduismo, el pavo real sirve de montura a Skanda, el Dios de la guerra. Muchas de las danzas folklóricas de la India incluyendo el Bharatha Natyam muestran pasos inspirados en el baile de cortejo del pavo real.
Se dice que en algunos países se sostiene que cuando el pavo real despliega su imponente penacho es señal inminente de lluvia. El pavo real es el ave nacional de la India.
Era un manjar muy apreciado en los festines de la antigua Roma donde el pavo real era un plato casi obligatorio.
Leyenda del pavo real
Existe una leyenda muy curiosa con respecto al sonido que emite, pues a pesar de su belleza plumífera, su voz es estridente y no audible.
Los sonidos que origina el animal no son tan atractivos como su imagen: por lo general consisten en graznidos que pueden relacionarse con el maullido de un gato, y trompeteos asombrosamente graves. En ocasiones emite chillidos que parecen los de un niño pidiendo socorro.
En los inicios de la vida, las aves no eran como ahora, unas tenían un canto muy hermoso y otras tenían un plumaje bello. Por esa razón el buen Dios, convocó a un concurso para elegir a aquella que sería el rey y gobernante de las aves. Todas las aves empezaron a hacer su mejor esfuerzo para adjudicarse tal título.
Xkokolch (el ruiseñor), con su hermosa voz dijo que sería el mejor por ser una caricia para el oído de todos, a ello contesto Cutz (el pavo montes), no necesitamos eso al contrario requerimos a alguien con carácter fuerte, para que gobierne poniendo orden.
Estoy de acuerdo, contesto Chac-dzibdzib (el cardenal), al momento que desplegaba sus alas decía no hay nadie que se compare con mis alas y con su color escarlata.
Dzul-Cutz, el Pavo Real, escuchaba a las aves que exaltaban sus características. Como el no tenia el bello plumaje que ahora ostenta, sino que por el contrario tenía una voz agradable, se inhibía por su escaso atractivo y se llenaba de envidia.
En un momento, le vino a la mente, la imagen del Puhuy, el mensajero de los caminos, quien estaba ausente y no se había enterado de dicho concurso.
Dzul-cutz, fue a la casa del Puhuy y le comento lo del concurso diciéndole yo no estoy apto para participar en este concurso.
Tú tienes un plumaje bellos , pero eres muy pequeño para ser el rey de la aves. Yo poseo, elegancia y gracia, por eso te propongo que me prestes tu plumaje y si yo gano el concurso, comparto contigo todo lo ganado, el pájaro mensajero inicialmente desconfió.
Sin embargo ante la insistencia le prestó sus plumas que al principio fueron pocas, pero al cubrir el cuerpo del pavo, se reprodujeron bellamente, pues su larga cola adquirió un hermoso color turquesa.
El día del evento Dzul-Cutz el Pavo Real se dirigió al edificio donde estaban reunidas las aves para elegir al rey de las aves, y entro contoneándose, con el cuello erguido, causando asombro y algunas aves bellas que soñaban con ganar lo miraron con incredulidad, mientras este ingresaba entonando un melodioso gorgojeo.
Dios al ver tanta belleza lo designó monarca de las aves y ordenó difundir la noticia. Al enterarse Puhuy , cubriéndose con unas hojas le encaró al pavo que le cumpliera lo prometido , como el pavo no cumplió las otras aves le exigieron al supremo que el pavo cumpla con la promesa o si no que lo castigue. Por haber traicionado a su amigo.
Entonces como castigo desde ese día el pavo emite un graznido horrible, que causan risa en comparación con su bello plumaje.
miércoles, 21 de septiembre de 2016
La rosa de la Pasión
En una de las muchas callejas de la ciudad imperial vivía, míseramente, Daniel Leví. Aunque se decía que poseía una inmensa fortuna, su casa era paupérrima y, el día entero, lo pasaba trabajando en el portal de su casa arreglando objetos de metal, guarniciones, cinturones rotos, cadenillas...
Siempre estaba sonriendo y su trato con los demás era de servil y humilde, descubriéndose cuando, cerca de él, pasaba algún caballero importante o algún clérigo de la cercana catedral. La gente desconfiaba de su eterna sonrisa, y los muchachos del barrio le hacían burla e incluso le tiraban piedras, sin que jamás Daniel se defendiese. Trabajaba y trabajaba sobre su pequeño yunque, con esa sonrisa enigmática que ya formaba parte de su rostro, más como una mueca, que como un gesto de simpatía.
Sobre la puerta de la casa en la que trabajaba el judío, se abría un ajimez árabe en cuyo interior se veían azulejos de colores y, alrededor de las caladas franjas del ajimez, se enredaba una planta trepadora, llena de fuerza y una de las pocas muestras de vida que tenía aquel lugar. Allí se encontraban las habitaciones de Sara, la hija predilecta de Daniel. Era una jovencita de unos dieciséis años, hermosa como pocas, y algunos que la habían visto a través de las celosías del ajimez, se preguntaban cómo de un hombre tan feo y ruin como Daniel, había podido nacer una mujer con tales perfecciones. No salía nunca la muchacha y su rostro se velaba, a menudo, por la tristeza... un rostro de blancura sin igual, en el que sobresalían unos ojos negros fascinantes y unos labios rojos que parecían dibujados por los pinceles de un maestro.
Los judíos más ricos y poderosos de Toledo, la habían solicitado en matrimonio, pero Sara se mostraba insensible a los halagos y regalos de sus pretendientes. Su padre le aconsejaba que tomase marido antes de que él falleciera, pues no es bueno que una mujer se quede sola en el mundo y más cuando se es tan bonita, pero la hebrea no respondía y se encerraba en un mutismo total, lo que Daniel interpretaba como un fuerte deseo, por parte de la muchacha, de ser libre, de no atarse, todavía, al yugo del matrimonio. Pero un día, otro muchacho judío, cansado de los desplantes de Sara, se dirigió a Daniel para hablarle de los rumores y comentarios que se hacían en la comunidad sobre su hija.
Al parecer se decía que estaba enamorada de un caballero cristiano y él mismo les había sorprendido hablándose cuando Daniel, asistía, de forma clandestina, a las reuniones del sanedrín. Esta revelación no pareció afectar el ánimo de Daniel, que sin dejar de sonreír, le dijo al acusador que sabía bastante más que él. Sara, su hija adorada, la hermosa Sara, su honra y su gloria, el orgullo de su raza y de su tribu, no caería nunca en manos de un perro cristiano. Nadie se reiría de su condición de judío y de padre, y despidió a su interlocutor pidiéndole que reuniese a sus hermanos, cuanto antes, esa misma noche, que él acudiría a su lugar secreto de encuentro, dentro de un par de horas.
Daniel cerró la puerta de su casa y su negocio, pasando varios cerrojos y aldabas, lo que le impido oír cómo las celosías de la ventana caían de golpe. Sin duda, Sara había estado escuchando y su corazón de llenó de negros temores.
Era la noche de Viernes Santo, y los toledanos, después de asistir al Oficio de Tinieblas, se habían retirado a sus hogares. Algunos dormían ya, y otros, al lado de las chimeneas, contaban viejas historias sobre la ciudad o vidas ejemplares de santos. Toledo estaba sumida en el silencio, sólo, de vez en cuando, interrumpido por el ladrido de algún perro y las voces de los turnos de guardia del lejano alcázar. En una de las orillas del Tajo, se encontraba un barquero que parecía estar esperando a alguien. Una sombra bajaba, trabajosamente, hasta el río... parecía tener prisa y también cierto temor. Cuando el barquero la vio, se dio cuenta de que era la persona que esperaba.
Andaba rumiando el barquero que aquella noche era extraña. Había pasado a muchos judíos de un lado a otro del río, y se preguntaba a qué podía venir todo aquel trasiego. Creía que iban a reunirse en alguna parte, lo que a juicio de este hombre, no auguraba nada bueno. Pero, bien le pagaban y eso, a fin de cuentas, era lo que a él le interesaba. Subió la sombra a la barca, que soltó amarras, y una voz femenina le preguntó a cuántos judíos había pasado y si sabía qué tramaban. No, el barquero no sabía nada ni había oído ningún comentario que pudiera darle alguna pista, aunque, eran tantos los hebreos que usaron su barca, que no los había podido contar.
Calló Sara, pues no era otra aquella mujer, que arrostrando cualquier peligro quería conocer qué se urdía. Ya no le cupo duda de que todo aquellos se debía a una venganza preparada por su padre. Sentía una gran angustia, con la mente extraviada en pensamientos dolorosos... un sudor frío la invadió cuando llegaron a la otra orilla.
El barquero le indicó que el camino que seguían venía a converger en la Cabeza del Moro para desaparecer detrás de aquel picacho. Hacia allí se dirigió Sara, decidida pero temblando, en la oscuridad de la noche, con la sola fuerza que le daba su amor y el miedo de que la venganza se cebase en él.
Donde hoy se encuentra la ermita de la Virgen de Valle, y muy cerca de la Cabeza del Moro, existían las ruinas de una iglesia bizantina. Apenas quedaban algunos muros exteriores y restos de algunos arcos. La maleza y la hiedra se enredaban entre ellos.
Sara avanzó hasta emboscarse entre la vegetación que rodeaba el lugar y vio, con espanto, que sus peores temores se confirmaban. Allí donde antaño había existido el atrio de la derruida iglesia, se encontraban muchos de sus hermanos de religión bajo las órdenes de su padre. La sempiterna sonrisa de Daniel se había borrado y, ahora, convertido en un hombre enérgico, cuyos ojos brillaban con una luz maléfica, dirigía la operación de levantar una enorme cruz. La luz de una fogata iluminaba la terrible escena y la hernosa hebrea supo, al instante, de lo que se trataba. Se iba a realizar una crucifixión y la víctima sería su amante.No pudo contenerse, y se presentó en medio de aquella asamblea de verdugos, ante la sorpresa de todos ellos. Llena de dolor e indignación, les dijo que no esperasen al cristiano que aguardaban. Ella le había prevenido. Se sentía avergonzada por su sed de sangre y ya no se sentía judía ni se consideraba hija de aquel monstruo.
Daniel no podía creer lo que oía. ¡Su propia hija le había traicionado! Ciego de ira, la arrastró por los cabellos hasta los pies de la cruz, mientras se la entregaba al resto de la asamblea para que hiciesen con ella lo que quisieran. Esta infame había deshonrado a su religión y a sus hermanos.
Al día siguiente, mientras las campanas de todas las iglesias tocaban a gloria, Daniel abrió, como siempre, la puerta de casa y sentó a trabajar en su yunque, sonriendo y saludando a los que pasaban. Nada parecía haber cambiado, pero las celosías del ajimez no volvieron abrirse. La hermosa Sara no apareció ya más recostada en aquella ventana.
Pasó el tiempo y unos años después, un pastor le llevó al arzobispo una flor desconocida hasta entonces, que parecía reproducir los atributos de la pasión de Cristo. La había encontrado mientras apacentaba a su rebaño entre los restos de la derruida iglesia, enredada entre los muros decrépitos.
Tratando de descubrir aquel misterio, se trasladaron al lugar y cavaron para encontrar el origen de la extraña planta. Y lo que apareció fue el cadáver de una mujer y junto a él, los elementos que mostraba la flor y que correspondían a la agonía del Crucificado. Nunca se supo a quién correspondía aquel cuerpo, pero, durante muchos años, reposó y se le veneró en la ermita de San Pedro el Verde. A la flor, que ahora es bastante común, se la llamó, y aún se la llama, Rosa de Pasión.
lunes, 19 de septiembre de 2016
La casa de los espejos (Leyenda española)
La leyenda de la casa de los espejos cuenta una tétrica historia de amor, dolor y muerte.
Existía en una casa ubicada en Cádiz, España, una niña que amaba mucho a su padre, este era viajante y siempre le traía a la niña de recuerdo de sus viajes un espejo nuevo. La niña amaba los
espejos y siempre esperaba ansiosa la llegada de su amado padre y el nuevo espejo para colgar en su habitación, ésta estaba totalmente repleta de espejos de diversas procedencias, de distintas formas y de todos los tamaños.
La relación del padre y la hija era perfecta, pero había alguien a quien no le gustaba para nada esta relación, a la madre de la niña, puesto que sentía que el padre le quitaba atención a ella para dárselo a la pequeña, entonces moría de envidia en cada nueva llegada.
Un día tomó la determinación de arreglar este problema, le llevo a la niña la comida a su habitación y solo con los espejos como testigos le metió unas gotas de veneno dentro. La niña murió al tiempo, y cuando el padre regresó del viaje su mujer le dijo que su hija había muerto por una terrible enfermedad. Pero en ese momento los espejos le contaron la verdad, y pudo ver como la madre envenenaba la comida de la pequeña. Totalmente furioso obligó a la mujer a decir la verdad, ésta confesó y fue llevada a la cárcel, donde al poco tiempo murió. El padre se fue para siempre, abandonando la casa y dejándola deshabitada.
Cuenta la leyenda, que hasta el día de hoy si uno entra a la casa, se pueden ver los espejos todavía colgados y a veces aparece en ellos una dulce niña que llora.
Existía en una casa ubicada en Cádiz, España, una niña que amaba mucho a su padre, este era viajante y siempre le traía a la niña de recuerdo de sus viajes un espejo nuevo. La niña amaba los espejos y siempre esperaba ansiosa la llegada de su amado padre y el nuevo espejo para colgar en su habitación, ésta estaba totalmente repleta de espejos de diversas procedencias, de distintas formas y de todos los tamaños.
La relación del padre y la hija era perfecta, pero había alguien a quien no le gustaba para nada esta relación, a la madre de la niña, puesto que sentía que el padre le quitaba atención a ella para dárselo a la pequeña, entonces moría de envidia en cada nueva llegada.
Un día tomó la determinación de arreglar este problema, le llevo a la niña la comida a su habitación y solo con los espejos como testigos le metió unas gotas de veneno dentro. La niña murió al tiempo, y cuando el padre regresó del viaje su mujer le dijo que su hija había muerto por una terrible enfermedad. Pero en ese momento los espejos le contaron la verdad, y pudo ver como la madre envenenaba la comida de la pequeña. Totalmente furioso obligó a la mujer a decir la verdad, ésta confesó y fue llevada a la cárcel, donde al poco tiempo murió. El padre se fue para siempre, abandonando la casa y dejándola deshabitada.Cuenta la leyenda, que hasta el día de hoy si uno entra a la casa, se pueden ver los espejos todavía colgados y a veces aparece en ellos una dulce niña que llora.
jueves, 4 de agosto de 2016
La Creación por Ra
En el principio sólo existía un océano infinito, Nun, que contenía todos los elementos del Universo. No existían ni el Cielo ni la Tierra, y los hombres aún no habían nacido. No había vida ni muerte. El espíritu del mundo se hallaba disperso en el caos, hasta que tomando conciencia se llamó a sí mismo; así nació el dios Ra.
Ra empujando al sol a través del cielo.
Ra estaba solo; creó de su aliento al aire, Shu, y de su saliva a la humedad, Tefnut, y los mandó a vivir al otro lado de Nun.
Después hizo emerger una isla donde poder descansar; la llamó Egipto. Y como surgíó de las aguas, viviría gracias al agua; así nació el Nilo.

Ra fue creando a las plantas y los animales a partir de Nun. Entretanto, Shu y Tefnut tuvieron dos hijos, a los que llamaron Geb (Tierra) y Nut (Cielo). Geb y Nut se casaron; así, el cielo yacía sobre la tierra, copulando con ella. Shu, celoso, los maldijo y los separó sosteniendo al cielo sobre su cabeza, y sujetando a la tierra con sus pies; aún así, no pudo evitar que Nun tuviera hijas, las estrellas.
Ra había enviado a uno de sus ojos a buscar a Shu y Tefnut. Pero cuando regresó, otro ojo había ocupado su lugar. El primer ojo comenzó a llorar, hasta que Ra lo colocó en su frente, creando así al Sol.
De las lágrimas del primer ojo nacieron los hombres y las mujeres, que habitaron en Egipto.
Y todas las mañanas, Ra recorría el cielo en una barca que flotaba sobre Nun, transportando así al Sol. Cada noche, Nut se lo tragaba, y Ra continuaba su viaje por el Infierno; si lo atravesaba, volvía a nacer de Nut, dando origen a un nuevo día.
Ra, el Único Creador, se hacía visible a todo el pueblo de Egipto bajo la forma del disco solar, pero también era conocido bajo muchas otras.
Era capaz de aparecer como un hombre coronado, como un halcón o bien como un hombre con cabeza de halcón, y tal como el escarabajo pelotero empuja las bolas de excrementos, los egipcios representaban a Ra como un escarabajo que empujaba el Sol a través del cielo.
miércoles, 20 de julio de 2016
¿Por qué está loco el sombrerero?
El Hydrargyrismo y una merienda de locos con un conejo blanco
El sombrerero explica a Alicia en el capítulo “Una merienda de locos”, que ha quedado atrapado en una fiesta eterna del té debido a una maldición de la reina de Corazones. Según le indica él mismo, su osadía fue nada más y nada menos que la de intentar matar el tiempo, de ahí que se le condenara a vivir eternamente en las seis de la tarde.
Lo curioso de este personaje es que se le conoce como “el sombrerero loco”, cuando en realidad Lewis Carroll solo puso este adjetivo en boca del Gato Chesire, cuando éste le hablaba a Alicia de la compleja personalidad de dicho hombre. La escena de la fiesta del té con él y el conejo blanco constituyó uno de los instantes más clásicos dentro de la literatura infantil, que tejió para siempre la figura del conocido “sombrerero loco”.
Alicia en el pais de las maravillas
Pero la elección por parte de Carroll de este personaje no se debió al azar. En absoluto. Tal denominación dispone de unas curiosas raíces históricas por las que casi toda la población de aquella época, conocía la expresión “estar más loco que un sombrerero“. La verdad es que el origen de tal frase no deja de tener cierto aire de tragedia, y es que fue en el siglo XVIII cuando la moda de los sombreros estaba más en auge, cuando era extraño no ver en las calles a cualquier caballero de alta o baja clase social, lucir un distinguido sombrero.
Los sombrereros, para trasformar la piel de conejo en fieltro con el fin de elaborar sus creaciones, solían utilizar sales de mercurio. La exposición continuada a dichos vapores con efectos neurotóxicos era letal, entrando a menudo en un estado previo de desequilibrio o enloquecimiento muy característico. Esta enfermedad se denomina Hydrargyrismo, un envenenamiento lento pero letal a base de mercurio, que tiene como síntomas los cambios de humor, los desequilibrios emocionales, alteraciones sensoriales y del habla… una tragedia inevitable a la que estaban condenados todos aquellos que elegían la profesión de sombrerero.
Sombrerero loco origen
Como ves la brillante metáfora que nos muestra Lewis Carroll en su libro es muy descriptiva. En ella podemos ver el desequilibrio del pobre sombrerero en toda su expresión, compartiendo a su vez esa fiesta del té con un conejo. Esos animales de quienes se obtenía el fieltro letal que había que tratar con mercurio.
Puede que ahora nos riamos un poco menos cada vez que volvamos a leer este capítulo, o lo veamos en alguna de las películas realizadas sobre esta clásica novela. Y es que ya lo sabemos, la mayoría de cuentos populares encierran siempre algo triste o oscuro en sus páginas…
El sombrerero explica a Alicia en el capítulo “Una merienda de locos”, que ha quedado atrapado en una fiesta eterna del té debido a una maldición de la reina de Corazones. Según le indica él mismo, su osadía fue nada más y nada menos que la de intentar matar el tiempo, de ahí que se le condenara a vivir eternamente en las seis de la tarde.Lo curioso de este personaje es que se le conoce como “el sombrerero loco”, cuando en realidad Lewis Carroll solo puso este adjetivo en boca del Gato Chesire, cuando éste le hablaba a Alicia de la compleja personalidad de dicho hombre. La escena de la fiesta del té con él y el conejo blanco constituyó uno de los instantes más clásicos dentro de la literatura infantil, que tejió para siempre la figura del conocido “sombrerero loco”.
Alicia en el pais de las maravillas
Pero la elección por parte de Carroll de este personaje no se debió al azar. En absoluto. Tal denominación dispone de unas curiosas raíces históricas por las que casi toda la población de aquella época, conocía la expresión “estar más loco que un sombrerero“. La verdad es que el origen de tal frase no deja de tener cierto aire de tragedia, y es que fue en el siglo XVIII cuando la moda de los sombreros estaba más en auge, cuando era extraño no ver en las calles a cualquier caballero de alta o baja clase social, lucir un distinguido sombrero.
Los sombrereros, para trasformar la piel de conejo en fieltro con el fin de elaborar sus creaciones, solían utilizar sales de mercurio. La exposición continuada a dichos vapores con efectos neurotóxicos era letal, entrando a menudo en un estado previo de desequilibrio o enloquecimiento muy característico. Esta enfermedad se denomina Hydrargyrismo, un envenenamiento lento pero letal a base de mercurio, que tiene como síntomas los cambios de humor, los desequilibrios emocionales, alteraciones sensoriales y del habla… una tragedia inevitable a la que estaban condenados todos aquellos que elegían la profesión de sombrerero.
Sombrerero loco origen
Como ves la brillante metáfora que nos muestra Lewis Carroll en su libro es muy descriptiva. En ella podemos ver el desequilibrio del pobre sombrerero en toda su expresión, compartiendo a su vez esa fiesta del té con un conejo. Esos animales de quienes se obtenía el fieltro letal que había que tratar con mercurio.
Puede que ahora nos riamos un poco menos cada vez que volvamos a leer este capítulo, o lo veamos en alguna de las películas realizadas sobre esta clásica novela. Y es que ya lo sabemos, la mayoría de cuentos populares encierran siempre algo triste o oscuro en sus páginas…
viernes, 8 de julio de 2016
Un cuento de Jorje Bucay
EL OSO DEL ZAR
Esta historia habla de un sastre, un zar y su oso.
Un día, el zar descubrió que uno de los botones de su chaqueta preferida se había caído.
El zar era caprichoso, autoritario y cruel (como todos los que se enmarañan durante demasiado tiempo en el poder). Así que furioso por la ausencia del botón, mando buscar al sastre y ordenó que a la mañana siguiente fuera decapitado por el hacha del verdugo.
Nadia contradecía al emperador de todas la Rusias, así que la guardia fue hasta la casa del sastre y, arrancándolo de entre los brazos de su familia, lo llevó a la mazmorra del palacio para esperar allí la muerte.
Al atardecer, cuando el carcelero le llevó al sastre la última cena, esté meneó la cabeza y musitó:
– pobre zar.
El guardia no pudo evitar la carcajada.
– ¿Pobre zar? Pobre de ti.
– Tu cabeza quedará bastante lejos de tu cuerpo mañana mismo.
– Tu no lo entiendes – dijo el sastre – ¿Qué es lo más importante para nuestro zar?
– ¿lo más importante? – contestó el guardia – . No lo se. Su pueblo.
– No seas estúpido. Digo algo realmente importante para él.
– ¿Su esposa?
– ¡más importante!
– ¡los diamantes! – creyó adivinar el carcelero.
– ¿qué es lo más le importa al zar en el mundo?
– ¡Ya lo se! ¡su oso!
– ¿y?
– Mañana, cuando el verdugo termine conmigo ..
– .. el zar perderá su única oportunidad de conseguir que su oso hable.
– ¿Tú eres entrenador de osos?
– Un viejo secreto familiar – dijo el sastre – Pobre zar.
Deseoso de ganarse favores con el zar, el pobre guardia corrió a cantarle al soberano su descubrimiento.
¡el sastre sabia enseñar a hablar a los osos!
El zar estaba encantado. Mandó a buscar inmediatamente al sastre, y cuando lo tuvo frente a si le ordenó:
– ¡Enséñale a mi oso nuestro lenguaje!
El sastre bajó la cabeza.
– Me encantaría complacerle, ilustrísima
– pero enseñar a hablar a un oso es una tarea ardua y lleva tiempo.
– lamentablemente, tiempo es lo que menos tengo.
– ¿Cuánto tiempo llevará el aprendizaje? – preguntó el zar.
– Depende de la inteligencia del oso…
– ¡El oso es inteligente! – interrumpió el zar
– De hecho es el oso más inteligente de todos los osos de Rusia.
– Bien. Si el oso es inteligente y siente deseos de aprender ..
– .. el aprendizaje duraría aproximamente ¡dos años!
El zar pensó durante un momento.
– Bien tu pena será suspendida durante dos años mientras entrenes al oso.
– ¡Mañana empezarás! – ordenó.
– Alteza – dijo el sastre
– Si tú mandas al verdugo a ocuparse de mi cabeza, mañana estaré muerto.
– Mi familia se las ingeniará para sobrevivir.
– Pero si me conmutas la pena, ya no tendré tiempo para dedicarme a tu oso.
– Deberé trabajar de sastre para mantener a mi familia.
– Eso no es un problema – dijo el zar
– A partir de hoy, y durante dos años, tú y tu familia estaréis bajo la protección real.
– Seréis vestidos, alimentados y educados con el dinero del zar.
– Nada que necesitéis o deseéis os será negado.
– Pero, eso si: si dentro de dos años el oso no habla ..
– .. te arrepentirás de haber pensado esta propuesta.
– Rogarás que el verdugo te hubiera matado.
– Entiendes, ¿verdad?
– Si, alteza.
– Bien, ¡guardias! – grito el zar
– Que lleven al sastre a su casa en el carruaje de la corte.
– Dadle dos bolsas de oro, comida y regalos para los niños.
– ¡Ya! ¡Fuera!
El sastre, en reverencia y caminando hacia atrás, empezó a retirarse mientras musitaba agradecimientos.
– No lo olvides – le dijo el azar apuntándolo con el dedo directamente a la frente
– si en dos años el oso no habla ..
Cuando todos en casa lloraban por la pérdida del padre de familia, el sastre apareció en la casa en el carruaje del zar, sonriente, eufórico y con regalos para todos. La esposa del sastre no cabía en sí de asombro. Su marido, al que pocas horas antes se le había llevado al cadalso, volvía ahora, acaudalado y exultante.
Cuando estuvieron solos, el hombre le contó los hechos
– ¡Estás loco! – gritó la mujer
– ¡Enseñar a hablar al oso del zar!
– Tú, que ni siquiera has visto a un oso de cerca.
– Estás loco. Enseñar a hablar a un oso.
– Loco, estás loco.
– Calma, mujer, calma.
– Mira, me iban a cortar la cabeza mañana al amanecer.
– y ahora tengo dos años.
– En dos años pueden pasar tantas cosas.
– En dos años – siguió el sastre – se puede morir el zar.
– Me puedo morir yo.
– Y lo más importante: ¡A lo mejor el oso habla!
Esta historia habla de un sastre, un zar y su oso.
Un día, el zar descubrió que uno de los botones de su chaqueta preferida se había caído.
El zar era caprichoso, autoritario y cruel (como todos los que se enmarañan durante demasiado tiempo en el poder). Así que furioso por la ausencia del botón, mando buscar al sastre y ordenó que a la mañana siguiente fuera decapitado por el hacha del verdugo.
Nadia contradecía al emperador de todas la Rusias, así que la guardia fue hasta la casa del sastre y, arrancándolo de entre los brazos de su familia, lo llevó a la mazmorra del palacio para esperar allí la muerte.Al atardecer, cuando el carcelero le llevó al sastre la última cena, esté meneó la cabeza y musitó:
– pobre zar.
El guardia no pudo evitar la carcajada.
– ¿Pobre zar? Pobre de ti.
– Tu cabeza quedará bastante lejos de tu cuerpo mañana mismo.
– Tu no lo entiendes – dijo el sastre – ¿Qué es lo más importante para nuestro zar?
– ¿lo más importante? – contestó el guardia – . No lo se. Su pueblo.
– No seas estúpido. Digo algo realmente importante para él.
– ¿Su esposa?
– ¡más importante!
– ¡los diamantes! – creyó adivinar el carcelero.
– ¿qué es lo más le importa al zar en el mundo?
– ¡Ya lo se! ¡su oso!
– ¿y?
– Mañana, cuando el verdugo termine conmigo ..
– .. el zar perderá su única oportunidad de conseguir que su oso hable.
– ¿Tú eres entrenador de osos?
– Un viejo secreto familiar – dijo el sastre – Pobre zar.
Deseoso de ganarse favores con el zar, el pobre guardia corrió a cantarle al soberano su descubrimiento.
¡el sastre sabia enseñar a hablar a los osos!
El zar estaba encantado. Mandó a buscar inmediatamente al sastre, y cuando lo tuvo frente a si le ordenó:
– ¡Enséñale a mi oso nuestro lenguaje!
El sastre bajó la cabeza.
– Me encantaría complacerle, ilustrísima
– pero enseñar a hablar a un oso es una tarea ardua y lleva tiempo.
– lamentablemente, tiempo es lo que menos tengo.
– ¿Cuánto tiempo llevará el aprendizaje? – preguntó el zar.
– Depende de la inteligencia del oso…
– ¡El oso es inteligente! – interrumpió el zar
– De hecho es el oso más inteligente de todos los osos de Rusia.
– Bien. Si el oso es inteligente y siente deseos de aprender ..
– .. el aprendizaje duraría aproximamente ¡dos años!
El zar pensó durante un momento.
– Bien tu pena será suspendida durante dos años mientras entrenes al oso.
– ¡Mañana empezarás! – ordenó.
– Alteza – dijo el sastre
– Si tú mandas al verdugo a ocuparse de mi cabeza, mañana estaré muerto.
– Mi familia se las ingeniará para sobrevivir.
– Pero si me conmutas la pena, ya no tendré tiempo para dedicarme a tu oso.
– Deberé trabajar de sastre para mantener a mi familia.
– Eso no es un problema – dijo el zar
– A partir de hoy, y durante dos años, tú y tu familia estaréis bajo la protección real.
– Seréis vestidos, alimentados y educados con el dinero del zar.
– Nada que necesitéis o deseéis os será negado.
– Pero, eso si: si dentro de dos años el oso no habla ..
– .. te arrepentirás de haber pensado esta propuesta.
– Rogarás que el verdugo te hubiera matado.
– Entiendes, ¿verdad?
– Si, alteza.
– Bien, ¡guardias! – grito el zar
– Que lleven al sastre a su casa en el carruaje de la corte.
– Dadle dos bolsas de oro, comida y regalos para los niños.
– ¡Ya! ¡Fuera!
El sastre, en reverencia y caminando hacia atrás, empezó a retirarse mientras musitaba agradecimientos.
– No lo olvides – le dijo el azar apuntándolo con el dedo directamente a la frente
– si en dos años el oso no habla ..
Cuando todos en casa lloraban por la pérdida del padre de familia, el sastre apareció en la casa en el carruaje del zar, sonriente, eufórico y con regalos para todos. La esposa del sastre no cabía en sí de asombro. Su marido, al que pocas horas antes se le había llevado al cadalso, volvía ahora, acaudalado y exultante.
Cuando estuvieron solos, el hombre le contó los hechos
– ¡Estás loco! – gritó la mujer
– ¡Enseñar a hablar al oso del zar!
– Tú, que ni siquiera has visto a un oso de cerca.
– Estás loco. Enseñar a hablar a un oso.
– Loco, estás loco.
– Calma, mujer, calma.
– Mira, me iban a cortar la cabeza mañana al amanecer.
– y ahora tengo dos años.
– En dos años pueden pasar tantas cosas.
– En dos años – siguió el sastre – se puede morir el zar.
– Me puedo morir yo.
– Y lo más importante: ¡A lo mejor el oso habla!
miércoles, 11 de mayo de 2016
Los cuervos de la Torre de Londres
¿Por qué en la Torre de Londres siempre hay cuervos?
Si hay algo en lo que sobresalen los británicos es por el respeto a sus tradiciones, por muy antiguas que éstas sean. El motivo de que en la Torre de Londres haya cuervos es una más de la larga lista de tradiciones en el Reino Unido.

En realidad, no se sabe a ciencia cierta desde cuando habitan los cuervos en la Torre de Londres, pero sí es seguro que desde el siglo XVII las aves tienen permitido permanecer oficialmente allí.
Los cuervos tienen, incluso, designada una parte del presupuesto oficial del país, en el que sus alimentos y cuidados se pagan con una partida de fondos gubernamentales, tal como ordena un Real Decreto aprobado por el rey Carlos II, debido a una antiquísima leyenda que trae consigo una extraña superstición y que viene siendo arrastrada desde no se sabe cuántos siglos.
Carlos II mantuvo una disputa con John Flamsteed (astrónomo real), que se quejaba de que las aves que allí residían no le permitían realizar correctamente su actividad desde el observatorio en la torre y para evitar que éste las hiciera desaparecer aprobó el decreto.
¿La razón? Dice la leyenda que la Corona Británica y la Torre de Londres caerían si los seis cuervos que allí habitan desaparecen. Desde entonces se les trata con sumo cuidado. Un beefeater [los tradicionales guardias de la Torre] es el encargado de estar pendientes de las aves, alimentarlas y procurar que no les falte de nada.
Para evitar su marcha, a las aves se les recorta una de sus alas. Esto hace que si echan a volar no se puedan alejar mucho.
Aunque la leyenda dice que deben ser seis, actualmente son ocho los cuervos que habitan en la torre, y cada uno tiene su nombre propio: Gwyllum, Hugine, Thor, Munin, Baldrick, Merlin, Erin y Marley.
miércoles, 20 de abril de 2016
La leyenda de Sant Jordi (San Jorge)
La otra gran leyenda la recogió el costumbrista catalán Joan Amades que situó la lucha de San Jorge y el dragón delante de las murallas de Montblanc.
Hace muchos años un dragón feroz aterrorizaba los alrededores de Montblanc. Devoró a los animales hasta tal punto que amenazaba la integridad de los habitantes de Montblanc. Para evitar el ataque de la bestia se decidió librarle cada día un vecino. Se realizó un sorteo entre la población, incluida la
familia real, y la suerte quiso que la persona escogida fuera la hija del rey. Cuando se disponía a ser engullida por el dragón apareció un caballero y la salvó hiriendo de muerte al dragón. Era San Jorge. En el lugar donde el dragón derramó su sangre nació un rosal de rosas rojas. Desde entonces se mantiene la tradición catalana en la que los hombres regalan una rosa a su amada.
Anualmente, coincidiendo con el día de Sant Jordi (23 de abril) se organiza la Semana Medieval de Montblanc. Durante dos fines de semana la villa revive su pasado y en calles, plazas y torres de la muralla lucen las banderas y estandartes señoriales. Se celebran gran cantidad de actos que
La Semana Medieval de la leyenda de San Jorge se ha convertido en el gran escaparate de Montblanc. Por su fidelidad y rigor histórico, variedad de actos y proyección exterior ha sido
declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en Cataluña y en el Estado Español.
lunes, 11 de abril de 2016
Leyenda china
La leyenda del Kirin o Qilin
Junto con el dragón, la tortuga y el fénix, el Qilin o Kirin es uno de los cuatro animales sagrados de la antigua china. Durante la fiesta de primavera, las gentes de los pueblos al sur del río Yangsté, cargan con un Qilin de papel al hombro y ofrecen un espectáculo a la puerta de sus casas para expresar su deseo de tener una familia numerosa, sana y feliz. Según las leyendas pueden caminar sobre el agua, y también sobre las flores sin aplastarlas. Se le suele asociar con la feminidad, porque es el símbolo de la dulzura y la fertilidad. También se les relaciona con los sabios y emperadores chinos. El kirin es un ungulado cornudo híbrido (cuerpo de león, piel de pez y cuernos de ciervo) de la mitología china, japonesa y coreana que se dice que aparece en conjunción con la llegada de un sabio. Es un buen presagio que trae rui (chino: 瑞, pinyin: ruì, "serenidad" o "prosperidad". A menudo se le representa como si flamease llamas por todo su cuerpo. Por simplificar, en Europa y América a veces se le llama unicornio chino, aunque tenga dos cuernos, debido a que ambos tienen carácter beneficioso. Son seres mágicos capaces de controlar monstruos y demonios para utilizarlos como defensores. Se diferencia los géneros de los Kirins por la terminación de su nombre. Los Kirins femeninos poseen un nombre que termina en "Rin" mientras que los masculinos terminan en "Ki".
Junto con el dragón, la tortuga y el fénix, el Qilin o Kirin es uno de los cuatro animales sagrados de la antigua china. Durante la fiesta de primavera, las gentes de los pueblos al sur del río Yangsté, cargan con un Qilin de papel al hombro y ofrecen un espectáculo a la puerta de sus casas para expresar su deseo de tener una familia numerosa, sana y feliz. Según las leyendas pueden caminar sobre el agua, y también sobre las flores sin aplastarlas. Se le suele asociar con la feminidad, porque es el símbolo de la dulzura y la fertilidad. También se les relaciona con los sabios y emperadores chinos. El kirin es un ungulado cornudo híbrido (cuerpo de león, piel de pez y cuernos de ciervo) de la mitología china, japonesa y coreana que se dice que aparece en conjunción con la llegada de un sabio. Es un buen presagio que trae rui (chino: 瑞, pinyin: ruì, "serenidad" o "prosperidad". A menudo se le representa como si flamease llamas por todo su cuerpo. Por simplificar, en Europa y América a veces se le llama unicornio chino, aunque tenga dos cuernos, debido a que ambos tienen carácter beneficioso. Son seres mágicos capaces de controlar monstruos y demonios para utilizarlos como defensores. Se diferencia los géneros de los Kirins por la terminación de su nombre. Los Kirins femeninos poseen un nombre que termina en "Rin" mientras que los masculinos terminan en "Ki".
jueves, 31 de marzo de 2016
Descanso en el avión
Un piloto se dispone a realizar su turno de descanso después de que una azafata le informe de que la cabina habilitada para ello está disponible. Pero al llegar encuentra una pequeña niña de unos cinco años durmiendo…
Una mañana de invierno una de las azafatas del avión que hacía cualquier ruta de vuelo se dirigía por el pasillo del avión hacia la cabina de mando después de atender a los pasajeros. Entonces se acercó a uno de los pilotos y le informó de que la cabina de descanso estaba libre. Entonces el hombre se levantó y se marchó a dormir un rato. Cuando el piloto entró en la pequeña cabina estaba totalmente oscura, pero al apoyar una mano en una de las literas notó un bulto. Había alguien durmiendo, pero la azafata le había comunicado que la pequeña cabina estaba vacía. Alumbró con una linterna de bolsillo hacia la cama y observó con sorpresa que había una niña de unos cinco años tumbada en la litera . La arropó con la manta y sin hacer mucho ruido salió de la habitación y cerró la puerta.
Al momento fue a buscar a la azafata y le contó lo que había sucedido. Ésta, le dijo que era imposible porque no iban niños en ese vuelo. El piloto no se lo podía creer, el había tocado con sus propias manos el cuerpo de la pequeña.¡¡ Incluso notó su respiración mientras dormía!!
Entonces la azafata con cara de preocupación le dijo – ¿Ve usted esa pareja de allí al fondo? ¿ La ve?- repetía, dirigiéndose con la cabeza hacia una joven pareja con los rostros pálidos y demacrados.
Sí, sí, por supuesto que los veo… afirmó el piloto.
¿ Pero qué tienen que ver ellos en la historia? Preguntó con cara de intriga
Se dirigen al entierro de su hija, ella va abajo en un ataúd, junto con el resto de mercancías…contestó ella.
El piloto se quedó pálido al escuchar la noticia y salió corriendo a la cabina donde vio a la niña. Allí no había nadie. Se acercó al baño a refrescarse la cara y al mirarse al espejo se dio cuenta de que había escrito algo con un pequeño dedo, decía:
Gracias por arroparme…
Autor: Blue Bear
Una mañana de invierno una de las azafatas del avión que hacía cualquier ruta de vuelo se dirigía por el pasillo del avión hacia la cabina de mando después de atender a los pasajeros. Entonces se acercó a uno de los pilotos y le informó de que la cabina de descanso estaba libre. Entonces el hombre se levantó y se marchó a dormir un rato. Cuando el piloto entró en la pequeña cabina estaba totalmente oscura, pero al apoyar una mano en una de las literas notó un bulto. Había alguien durmiendo, pero la azafata le había comunicado que la pequeña cabina estaba vacía. Alumbró con una linterna de bolsillo hacia la cama y observó con sorpresa que había una niña de unos cinco años tumbada en la litera . La arropó con la manta y sin hacer mucho ruido salió de la habitación y cerró la puerta.
Al momento fue a buscar a la azafata y le contó lo que había sucedido. Ésta, le dijo que era imposible porque no iban niños en ese vuelo. El piloto no se lo podía creer, el había tocado con sus propias manos el cuerpo de la pequeña.¡¡ Incluso notó su respiración mientras dormía!!
Entonces la azafata con cara de preocupación le dijo – ¿Ve usted esa pareja de allí al fondo? ¿ La ve?- repetía, dirigiéndose con la cabeza hacia una joven pareja con los rostros pálidos y demacrados.
Sí, sí, por supuesto que los veo… afirmó el piloto.
¿ Pero qué tienen que ver ellos en la historia? Preguntó con cara de intriga
Se dirigen al entierro de su hija, ella va abajo en un ataúd, junto con el resto de mercancías…contestó ella.
El piloto se quedó pálido al escuchar la noticia y salió corriendo a la cabina donde vio a la niña. Allí no había nadie. Se acercó al baño a refrescarse la cara y al mirarse al espejo se dio cuenta de que había escrito algo con un pequeño dedo, decía:
Gracias por arroparme…
Autor: Blue Bear
sábado, 19 de marzo de 2016
Cuento sioux
Hoy les dejo este cuento de mi autoría, que escribí, hace ya un tiempo y que espero que les guste.
Minowá era un pequeño indio sioux que vivía en el territorio lakota (verdadero nombre de los sioux) en Wyoming.
Minowá, que significa “aquel que canta”, debía su nombre a que en el momento de nacer, su llanto fue tan melodioso y prolongado, que más que llorar, parecía estar entonando unos de aquellos cantos ancestrales de sus antepasados; ahora tendría apenas ocho años y era un niño sano y feliz que pasaba la mayor parte de su tiempo correteando por las praderas y montes con su tirador y su pequeño carcaj a la espalda a la caza de zarigüeyas, mapaches y algún que otro conejo de monte.
En una de estas aventuras de caza, nuestro protagonista encontró un día a Kajiká un pequeño bebé de puma que gemía tembloroso junto al cuerpo sin vida de su madre, a los que algunos cazadores sin escrúpulos habían dado muerte mientras intentaba, (seguramente a zarpazos) defender a su cría. Sin preocuparse para nada del cachorro, aquellos hombres lo habían abandonado a su suerte, donde probablemente habría muerto de inanición y frío, de no ser porque Minowá lo encontró. Tomó al pequeño puma en sus brazos y lo llevó hasta el campamento sioux. Y allí se quedó........
Minowá poseía un cascabel de plata que su abuelo le entregó el día que cumplió los cinco años, era un regalo de gratitud que le hizo una bondadosa señora de una caravana de Samis que pasaron camino de Dakota y a la que su abuelo curó de una picadura de serpiente. Minowá siempre lo llevaba colgado del cuello con un bonito cordón que le había tejido su madre. Todo el mundo en el campamento de multicolores tipys, conocía el sonido del cascabel de Minowá, incluido Kajiká, que lo seguía a todas parte y corría a su encuentro cuando oía su repiqueteo a lo lejos.
Pero todo en la vida tiene un final y el de la relación entre nuestro protagonista y el cachorro de puma también tenía que tenerlo. Minowá había crecido; ya tenía diez años y nuestro puma, al que el pequeño sioux había bautizado un día con el nombre de Kajiká, que significa “aquel que camina sin hacer ruido” (por su manera silenciosa de acercarse sin que él lo advirtiese), también había crecido (y con él, sus ansias de libertad) y se estaba volviendo demasiado grande para permanecer en el campamento. Minowá lo quería muchísimo y se negaba a separarse de su querido amigo.
Su padre le explicó un día que los pumas siempre habían sido unos animales libres y dueños de sus vidas, hábiles cazadores y dignos habitantes de las praderas y que seguir teniendo allí a Kajiká era privarle de su libertad y de todas esa cosas a las que él también amaba tanto.
Al final su padre logró convencerle y una mañana, antes de que su hijo despertase, ató al puma a la grupa de su caballo y se alejó con él todo lo que pudo, tardó dos días en encontrarle un lugar idóneo, cerca de otros pumas que vivían en grupo, para que le resultase más fácil integrarse a su nueva vida y allí lo dejó. entre la manada, regresando al campamento.
Pasaron muchos años, muchos meses y muchas lunas. Minowá creció y formó su propia familia.
Minowá había decidido trasladarse con su esposa Dihayá y su pequeña a la que llamaban Sihu, que significa “pequeña flor", hasta los territorios del norte que eran más fértiles y la caza era más abundante.
Un día, durante La Luna del Maiz (septiembre), Minowá que paseaba con su pequeña a la espalda por los límites del campamento, decidió dejarla durmiendo plácidamente junto a unos arbustos mientras el buscaba hierbas medicinales por los alrededores. Al volver al lugar encontró a un hermoso puma de gran tamaño merodeando alrededor del bebé. Minowá quedó petrificado y sin atreverse a realizar ningún movimiento por temor a la reacción de la fiera y cuando ya el puma estaba a punto de atacar a la pequeña, Minowá saltó en su defensa y el puma se paró de pronto como petrificado, deteniendo su ataque mientras toda su atención se dirigía hacia Minowá.
Un tintineante sonido le trajo a la memoria recuerdos de un cascabel y de su dueño y de tiempos lejanos y felices; inmediatamente reconoció a Minowá y acercándose a él muy lentamente, puso sus enormes zarpas sobre el pecho de su amigo mientras le lamía la cara. Minowá lloró emocionado al reconocer en aquel hermoso ejemplar a su querido amigo Kajiká y juntos, hombre y fiera, permanecieron abrazados mientras se reconocían mutuamente.
Julia L. Pomposo
Kajiká y el cascabel de plata
Minowá era un pequeño indio sioux que vivía en el territorio lakota (verdadero nombre de los sioux) en Wyoming.
Minowá, que significa “aquel que canta”, debía su nombre a que en el momento de nacer, su llanto fue tan melodioso y prolongado, que más que llorar, parecía estar entonando unos de aquellos cantos ancestrales de sus antepasados; ahora tendría apenas ocho años y era un niño sano y feliz que pasaba la mayor parte de su tiempo correteando por las praderas y montes con su tirador y su pequeño carcaj a la espalda a la caza de zarigüeyas, mapaches y algún que otro conejo de monte.
En una de estas aventuras de caza, nuestro protagonista encontró un día a Kajiká un pequeño bebé de puma que gemía tembloroso junto al cuerpo sin vida de su madre, a los que algunos cazadores sin escrúpulos habían dado muerte mientras intentaba, (seguramente a zarpazos) defender a su cría. Sin preocuparse para nada del cachorro, aquellos hombres lo habían abandonado a su suerte, donde probablemente habría muerto de inanición y frío, de no ser porque Minowá lo encontró. Tomó al pequeño puma en sus brazos y lo llevó hasta el campamento sioux. Y allí se quedó........
Minowá poseía un cascabel de plata que su abuelo le entregó el día que cumplió los cinco años, era un regalo de gratitud que le hizo una bondadosa señora de una caravana de Samis que pasaron camino de Dakota y a la que su abuelo curó de una picadura de serpiente. Minowá siempre lo llevaba colgado del cuello con un bonito cordón que le había tejido su madre. Todo el mundo en el campamento de multicolores tipys, conocía el sonido del cascabel de Minowá, incluido Kajiká, que lo seguía a todas parte y corría a su encuentro cuando oía su repiqueteo a lo lejos.Pero todo en la vida tiene un final y el de la relación entre nuestro protagonista y el cachorro de puma también tenía que tenerlo. Minowá había crecido; ya tenía diez años y nuestro puma, al que el pequeño sioux había bautizado un día con el nombre de Kajiká, que significa “aquel que camina sin hacer ruido” (por su manera silenciosa de acercarse sin que él lo advirtiese), también había crecido (y con él, sus ansias de libertad) y se estaba volviendo demasiado grande para permanecer en el campamento. Minowá lo quería muchísimo y se negaba a separarse de su querido amigo.
Su padre le explicó un día que los pumas siempre habían sido unos animales libres y dueños de sus vidas, hábiles cazadores y dignos habitantes de las praderas y que seguir teniendo allí a Kajiká era privarle de su libertad y de todas esa cosas a las que él también amaba tanto.
Al final su padre logró convencerle y una mañana, antes de que su hijo despertase, ató al puma a la grupa de su caballo y se alejó con él todo lo que pudo, tardó dos días en encontrarle un lugar idóneo, cerca de otros pumas que vivían en grupo, para que le resultase más fácil integrarse a su nueva vida y allí lo dejó. entre la manada, regresando al campamento.
Pasaron muchos años, muchos meses y muchas lunas. Minowá creció y formó su propia familia.
Minowá había decidido trasladarse con su esposa Dihayá y su pequeña a la que llamaban Sihu, que significa “pequeña flor", hasta los territorios del norte que eran más fértiles y la caza era más abundante.
Un día, durante La Luna del Maiz (septiembre), Minowá que paseaba con su pequeña a la espalda por los límites del campamento, decidió dejarla durmiendo plácidamente junto a unos arbustos mientras el buscaba hierbas medicinales por los alrededores. Al volver al lugar encontró a un hermoso puma de gran tamaño merodeando alrededor del bebé. Minowá quedó petrificado y sin atreverse a realizar ningún movimiento por temor a la reacción de la fiera y cuando ya el puma estaba a punto de atacar a la pequeña, Minowá saltó en su defensa y el puma se paró de pronto como petrificado, deteniendo su ataque mientras toda su atención se dirigía hacia Minowá.
Un tintineante sonido le trajo a la memoria recuerdos de un cascabel y de su dueño y de tiempos lejanos y felices; inmediatamente reconoció a Minowá y acercándose a él muy lentamente, puso sus enormes zarpas sobre el pecho de su amigo mientras le lamía la cara. Minowá lloró emocionado al reconocer en aquel hermoso ejemplar a su querido amigo Kajiká y juntos, hombre y fiera, permanecieron abrazados mientras se reconocían mutuamente.
Julia L. Pomposo
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