En algunas aldeas de Namibia cuentan que hace mucho, mucho tiempo, el cocodrilo tenía la piel lisa y dorada como si fuera de oro. Dicen que pasaba todo el día debajo del agua, en las aguas embarradas y que sólo salía de ellas durante la noche, y que la luna se reflejaba en su brillante y lisa piel. Todos los otros animales iban a esas horas a beber agua y se quedaban admirados contemplando la hermosa piel dorada del cocodrilo.
El cocodrilo, orgulloso de la admiración que causaba su piel, empezó a salir del agua durante el día para presumir de su piel. Entonces, los demás animales, no sólo iban por la noche a beber agua por la noche sino que se acercaban tambien cuando brillaba el sol para contemplar la piel dorada del cocodrilo.

Pero sucedió, que el sol brillante, poco a poco fue secando la piel del cocodrilo, cubierta de una capa de reluciente barro, y cada día se iba poniendo más fea. Al ver este cambio en su piel, los otros
animales iban perdiendo su admiración. Cada día, el cocodrilo tenía su piel más cuateada hasta que se le quedo como ahora la tiene, cubierta de grandes y duras escamas parduzcas. Finalmente, ante esta transformación, los otros animales no volvieron a beber durante el día y contemplar la antigua hermosa piel dorada del cocodrilo.
El cocodrilo, antes tan orgulloso de su piel dorada, nunca se recuperó de la vergüenza y humillación y desde entonces, cuando otros se le acercan se sumerge rápidamente en el agua, con sólo sus ojos y orificios nasales sobre la superficie del agua.
La leyenda urbana
Todo esto empezó cuando en Nueva York se dio el aviso de que habían sido avistados algunos cocodrilos en sus alcantarillas, la explicación que se dio en este caso fue que la gente compraba animales exóticos, sin embargo cuando se cansaban los tiraban por el wáter.
Los animales conseguían sobrevivir, y habitaban en las alcantarillas, ahí lograban crecer, alimentarse e incluso reproducirse. Mucha gente afirma haber visto como un animal del calibre de un cocodrilo atacó a una persona. En muchas ciudades se crearon equipos de limpieza para poder combatir esta plaga que no cesaba, al principio parecía ridículo, pero poco a poco se empezaron a exterminar de las alcantarillas.
Algunas personas creían que esto era algo imposible, ya que los cocodrilos son incapaces de vivir ahí debajo, su clima idóneo es en la costa de Florida, donde las temperaturas son normales tirando a calurosas. Además también decían que las bacterias que debía haber por ahí abajo eran capaces de matarlos en pocos días, sin embargo, la leyenda sigue vigente, algunos piensan que debajo de las alcantarillas viven estos tipos de animales, otros en cambio prefieren no hablar del tema por si acaso alguna vez se ven envueltos en algún problema de este tipo.





































