Antes de entrar deja fuera tu rabia y tu ira. Bienvenido a este bosque encantado, un lugar donde podemos dar rienda suelta a ese niño que todos llevamos dentro, tienes mi permiso para dejarlo salir y que haga locuras. Sumérgete en este mundo mágico de las hadas y los duendes y vuelve pronto, te esperaré agitando mis alas.

SE REUNIÓ EL CONSEJO

PARA LA MÚSICA DEL BLOG PARA OIR EL AUDIO

A TODOS LOS DUENDES Y HADAS QUE PASEAN POR ESTE BOSQUE, LES DESEO UNA FELIZ NAVIDA Y AÑO NUEVO

A TODOS LOS DUENDES Y HADAS QUE PASEAN POR ESTE BOSQUE, LES DESEO UNA FELIZ NAVIDA Y AÑO NUEVO
A TODOS LOS DUENDES Y HADAS QUE PASEAN POR ESTE BOSQUE, LES DESEO UNA FELIZ NAVIDA Y AÑO NUEVO

martes, 4 de febrero de 2014

La mandrágora (verdad y leyenda)

La mandrágora es una especie de fanerógama perteneciente a la familia de las Solanáceas, que fue usada extensamente en Europa medicinalmente. Sus raíces han sido usadas durante la historia en rituales mágicos, ya que sus bifurcaciones tienen cierto parecido a una figura humana; incluso hoy en día se usa en religiones neopaganas, como la Wicca. Las raíces son gruesas y habitualmente se ofuscan. El tallo es de color verde oscuro; hojas anchas y con una superficie rugosa, y tienen el mismo color del tallo. Las flores salen del centro, y son de color blanco violáceo. La planta alcanza una altura de unos 30 cm, y suele encontrarse en zonas sombrías y húmedas, donde no da mucho el sol. El fruto sale en otoño, tiene color amarillo o naranja, y aspecto similar a una manzana. Su ingesta puede producir alucinaciones.
Esta planta crece en bosques sombríos, a la vereda de ríos y arroyos donde la luz del sol no penetra. Su raíz es gruesa, larga, generalmente dividida en dos o tres ramificaciones de color blancuzco que se extienden por el suelo; sus hojas son de un tono verde oscuro; sus flores son blancas, ligeramente teñidas de púrpura; el fruto es parecido a una manzana pequeña y exhala un olor fétido.

La mandrágora es una planta altamente tóxica, pudiendo provocar la muerte de aquél que la ingiriese. Como su pariente, la M. officinarum, tiene actividad a través de la piel, por lo que es poco prudente manipular las hojas, frutos y sobre todo raíces. Puede provocar mareos, dificultad para respirar y bradicardia símplemente manejarla. Como planta ornamental es bellísima, pero tengamos en cuenta que si tenemos mascotas o niños que puedan llevársela a la boca, puede ocurrir una catástrofe. Es peligroso cultivarla y poco aconsejable.

Leyendas
Ha sido protagonista de muchas leyendas y rituales. Los magos hacían con ella algo similar a una figura humana, tallaban una figura en sus raíces presionando la raíz a cierta altura para formar un supuesto cuello, y cortando todas las bifurcaciones excepto cuatro, que serían las extremidades, y las adoraban como a dioses. Durante la Edad Media era utilizada por las brujas para sus diferentes rituales y ungüentos.
Se creía que la planta tenía características humanas porque sus raíces parecían dos piernas. Hay historias que cuentan que esta gritaba lamentándose cuando la arrancaban de la tierra, pudiendo enloquecer a las personas; y por eso amarraban a un perro a la planta para arrancarla. Según creencias populares crecía bajo los patíbulos donde caía el semen a veces eyaculado por los ahorcados (durante las últimas convulsiones antes de la muerte o por erección y eyaculación postmortem). Era usada tanto en magia negra como en magia blanca, ya que es venenosa y curativa al mismo tiempo, según el uso; y cuando juzgaron a Juana de Arco la acusaron de usar la planta porque pensaban que ese era el pecado de que oyera voces. Se dice que favorece la libido. Los antiguos alemanes la llamaban Alraune.
La leyenda asegura que todas las raíces de mandrágora se transforman en hombrecitos de verdad, como pequeños duendes, y que se dedican a favorecer al dueño de la planta. No asegura la leyenda que todas las raíces de mandrágora tengan forma humana. Que la tienen algunas, sí. Y que éstas son las verdaderas plantas hechiceras. El afortunado poseedor de una raíz de mandrágora en forma de hombrecito sostiene que esta planta, en el momento de arrancarla grita. Y que el grito mata a quien intenta arrancarla. Y que el procedimiento para arrancarla y salvar la vida es el siguiente. Se cava hondo alrededor de la raíz hasta ponerla al descubierto. Mientras no se intente arrancarla no hay peligro. Se ata una cuerda a la raíz y el otro extremo se ata al cuello de un perro. Se llama al perro desde cierta distancia. El perro quiere acudir, tira de la planta y la arranca, grita, y el perro muere. No hay más remedio que sacrificar al perro. Pero se ve que, dado el poder hechicero de la mandrágora, merece la pena sacrificar un perro.

Nicolás Maquiavelo, autor de "El Príncipe", escribió una comedia titulada "La mandrágora" en la que un ungüento sacado de la raíz podía sanar la esterilidad. También es citada en la novela de J. K. Rowling, Harry Potter y en la película de Guillermo del Toro titulada El Laberinto del Fauno también aparece en la obra teatral de Samuel Becket "esperando a Godot". Fue el nombre que adoptó el movimiento surrealista que formara el poeta Braulio Arenas.
En la Biblia, Raquel la mujer de Jacob, pidió a Lea la otra esposa de éste las Mandrágoras que el hijo de ésta recogió en el campo. A cambio de ellas cedió a Lea el derecho a pasar la noche con su esposo Jacob.3
Puesto que la Biblia dice que Raquel era estéril quizás pensase que esta planta la ayudaría a concebir.

El cultivo de la mandrágora de otoño no es complicado en climas mediterráneos, donde se puede mantener al aire libre. Las semillas recolectadas en invierno o primavera germinan en un porcentaje bastante elevado al otoño siguiente, tras las primeras lluvias. Las plantas recién nacidas son sorprendentemente parecidas a las de tomate, pimiento u otras solanáceas. La planta parece adaptarse a cierta variedad de sustratos, aunque lo mejor son suelos arenosos que drenen bien, y con pH ácido o neutro. El crecimiento de las raíces es bastante rápido, y a los seis-ocho meses la raíz tiene ya el famoso aspecto antropomorfo y llega a los tres cm de ancho por seis o siete de largo. Por eso, si las semillas se germinan en semilleros o alvéolos poco profundos, es importante repicar las plántulas cuando tienen tres o cuatro hojas a macetas de al menos 20 cm de profundidad, con un buen drenaje al fondo (piedras, arena o grava). Si se pasan a macetas menos profundas, es muy probable que las plantas se vayan literalmente al fondo y acaben intentando sacar las raíces por los agujeros de drenaje, lo que después complica el
trasplante y aumenta el riesgo de rotura de las raíces. El repicado o trasplante puede hacerse en cualquier momento del ciclo vegetativo, pero lo mejor es hacerlo cuando las plantas pierden las hojas a principio de verano y entran en reposo hasta septiembre u octubre. Durante este reposo estival no es necesario regar las plantas, pero durante la época de crecimiento son relativamente sensibles a la falta de agua, y el sustrato no debe secarse completamente. La primera floración puede tener lugar al año (otoño-invierno siguiente al de la germinación).

8 comentarios:

  1. Una entrada estupenda Julia, no sabía nada de esto, pero te aseguro que no tengo tendencia a arrancar las plantas pero si veo una de esta todavía menos, no sea que me persiga!!!!!!
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Vaya lo que me has echo aprender de la mandrágora...sobretodo a tener cuidado...
    Besos muy interesante.

    ResponderEliminar
  3. Hola Julia, ¡como iba yo a pensar que la Mandrágora tuviera tanta historia! No quisiera estar cerca de una de ellas si voy al campo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. GRACIAS POR PASAR POR MI BLOG DE RETRATOS QUERIDA JULIA, UN PLACER COMO SIEMPRE Y DISCULPA PERO NO ESTOY MUY BIEN DE SALUD Y HAGO LO QUE PUEDO CON LOS MENSAJES Y LAS RESPUESTAS. ES QUE HACE MUCHO CALOR Y ME BAJA LA PRESION APARTE DE OTRAS COSAS.
    UN BESO GRANDE.

    ResponderEliminar
  5. Julia, un había oído de esta planta es muy interesante. Cuando salga a pasear por el campo, estaré pendiente y de esta en particular.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Ahora comprendo porque esta planta figura en tantas leyendas malévolas y es asociada a las brujas y hechiceros.

    Muy interesante tu reseña.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
  7. pensé que no existía esta planta, gracias por la informacion

    ResponderEliminar

Deja tu comentario, todos serán bien aceptados, pero eso si, se respetuoso.
Gracias